La Madera Carbonizada y su (casi) eterna longevidad

La Madera Carbonizada y su (casi) eterna longevidad

La madera carbonizada y su (casi) eterna longevidad

Cada día más presente en la arquitectura contemporánea y en el interiorismo moderno, sin embargo esta madera y su técnica nipona tienen más de 300 años de antigüedad a sus espaldas. Su nombre es Yakisugi y sus brillantes cualidades son la razón de su popularidad a nivel mundial. Arquitectos, diseñadores y profesionales del sector de la madera se han rendido a ella como un revestimiento de fachada de una estética única, conectada con la estética oriental donde hunde sus raíces, Japón, y con una durabilidad desconocida.

De la isla de Naoshima a la arquitectura actual

Cuesta creer que un método del siglo XVI haya despertado el interés que ha despertado en el mundo de la construcción y la arquitectura modernas de todo el mundo. Yakisugi (yaki es quemado y sugi ciprés) es una técnica nacida en los pueblos pesqueros de Japón de la isla de Naoshima para proteger a esta madera de las inclemencias meteorológicas y de la erosión del mar. Aunque ya el templo budista japonés Horyuji, el más antiguo del mundo, fue levantado con ciprés carbonizado.

madera carbonizada

Vivienda residencial Jacobsen Arquitecture/ Photos: Pedro Kok

Originariamente el objetivo de esta técnica, en Occidente también es conocida como Shou Sugi Ban, era preservar al ciprés mediante un proceso de quemado y carbonizado superficial a elevadas temperaturas (hasta los 400 grados Celsius). Gracias a este proceso se le otorgaba una longevidad extraordinaria, 50 años. Aún hoy existen artesanos locales de Japón que continúan llevando a cabo dicho proceso, como tal y seguramente se lo vieron hacer a sus antepasados.

Un método en esencia manual que, a groso modo, consiste en levantar una chimenea en forma de triángulo con tableros de ciprés (sugi) de fino espesor, unidos entre sí. Esta construcción es quemada como si fuera una hoguera hasta carbonizar la capa exterior de la madera a la profundidad necesaria. El proceso no suele durar más de diez minutos y finaliza apagando el fuego y rociando los tableros con agua.

yakisugi

Foto cortesía: Museo Insel Hombroich

Este recurso centenario también ha evolucionado industrializándose para adaptarse a las necesidades del mundo de la arquitectura actuales, el empleo de hornos y sopletes ha permitido lograr métodos más rápidos y mejorados. El hecho de haber industrializado una técnica como Yakisugi ha permitido abrirse al mundo, traspasar fronteras. El negocio pionero en implantar métodos industriales en Japón en 1974 fue Kyoei Lumber, esta empresa, dirigida ya por la tercera generación del negocio familiar, se encuentra en la prefectura de Ehime, en el mismo corazón de la cultura Yakisugi.

50 años de vida y otros atributos superiores que la realzan

La madera de ciprés es increíblemente duradera cuando es tratada con el método Yakisugi, su durabilidad es excepcional en diferentes climas y contextos. Productores japoneses aseguran que su vida útil puede alcanzar entre 80 y 90 años si es tratada adecuadamente. Ninguna otra lo hace. Solo hay que compararla con los revestimiento tradicionales de madera, cuya durabilidad suele ir de 20 a 50 años.

madera carbonizada

Imagen: WoodArch

Pero los beneficios que adquiere esta madera cuando es carbonizada van mucho más allá. Este material se vuelve menos absorbente al agua porque el proceso de carbonización provoca que los poros de la madera se cierren, favoreciendo una superficie más impermeable. A la vez es menos ignífuga al haber sido quemada, retarda el fuego, convirtiéndose en un revestimiento para exterior envidiable.

En cuanto a la razón por la cual adquiere esta longevidad natural, hay que buscarla en que se transforma en un material resistente a insectos y hongos debido a la carbonización. En concreto, la celulosa de su capa externa se quema y gracias a ello pasa a convertirse en un revestimiento resistente a ellos; sus ataques se minimizan porque buscan otros materiales con esta sustancia, una de sus preferidas. Además de volverse un material duro ante la decoloración y a la intemperie.

yakisugi

Imagen: WoodArch

Una técnica con ciprés autóctono o maderas sustitutas

La popularidad de Yakisugi es una realidad desde hace años en países de Europa, Estados Unidos e incluso Australia. El éxito de este método ancestral está directamente relacionado con las propiedades naturales del ciprés japonés, con una durabilidad innata elevada, además de ser una especie rica  en taninos, muy porosa y liviana, capaz de quemarse uniformemente.

Pero ¿qué ocurre cuando Yakisugi es aplicada a otras variedades menos duraderas? No hay garantías de que se comporten de la misma manera, puesto que se parte de materiales con otras características. Aún así, ante la demanda creciente de estudios de arquitectura y diseño para incluirla en sus proyectos por la fuerza de su estética y sus cualidades técnicas, han surgido productores internacionales que aplican esta técnica en maderas sustitutas. Aunque también algunas empresas dedicadas al universo de la madera apuestan por el ciprés autóctono. Este es el caso de la compañía brasileña WoodArch, que lo ha incorporada a su oferta directamente traído del país nipón.

yakisugi

Imagen: WoodArch

Revestimiento de fachada con sello arquitectónico minimalista

Revestir fachadas, crear cubiertas, vestir interiores… Todo aquello que la creatividad permita es prácticamente posible con la madera carbonizada dada la magnífica versatilidad que admite. No es de extrañar que el sector de la arquitectura esté seducido por sus virtudes y la fuerza de su estética. Un material con infinitas posibilidades para crear espacios o configurar pieles impresionantes cuando es utilizado como revestimiento de fachadas.

yakisugi

Vincent Dubourg, ‘Organic Yakisugi n2’, 2020
Imagen cortesía: Vincent Dubourg & Danysz Gallery

YAKISUGI STOOL BY CARMWORKS

Vincent Dubourg, ‘Organic Yakisugi n2’, 2020
Imagen cortesía: Vincent Dubourg & Danysz Gallery

La presencia de está técnica en la arquitectura moderna viene de atrás y de la mano de arquitectos consagrados nipones. Terunobi Fujimori está considerado como el arquitecto más vinculado a ella, con su obra ha logrado darla una gran relevancia, ensalzando su fuerza orgánica y misteriosa más allá de las fronteras japonesas. Prueba de ello es su casa de té construida sobre un árbol en el Museo Insel Hombroich, Alemania. Un lugar de encuentro ceremonial donde los amantes de la arquitectura más respetuosa con el medio ambiente pueden tomar el té. Su madera carbonizada ha sido tratada con la técnica de Yakisugi.

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Casa de té de Terunobu Fujimori/ Foto cortesía: Museo Insel Hombroich

Otras figuras de renombre de exquisita sensibilidad, como Toyo Ito y Kengo Kuma, también la han incorporado en algunos de sus proyectos de residencias, museos y otras edificaciones relevantes por su fuerza emocional, vinculada a las características intrínsecas constructivas más tradicionales japonesas.

Un material de look enigmático y con certificación

Misteriosa, atemporal y a la vez conectada con la naturaleza. La belleza orgánica de esta madera es una mezcla de todo ello, imprime una apariencia un tanto enigmática a fachadas, cubiertas y elementos de diseño interior que aprecian el valor de la madera y los trabajos de carpintería con herramientas manuales para carpintería. En proyectos residenciales, viviendas unifamiliares o edificios de otros usos, las texturas de este material recuerdan a la piel de los reptiles con una intensidad cromática de negros y marrones únicos.

yakisugi

Vivienda residencial Jacobsen Arquitecture/ Photos: Pedro Kok

Aunque su aplicación estrella parece ser como revestimiento exterior para fachadas o zonas al aire libre, los distintos acabados en los que se presenta aumentan sus posibilidades. La versión carbonizada mantiene el carbón de la superficie y es protegida con un sellador al agua o al aceite. El acabado natural, con los anillos de la madera en negro y un envejecimiento muy bello. Y el acabado pintado, donde el carbonizado es removido para finalmente pintar la madera, es el look más moderno.

Yakisugi es una madera de ayer y de hoy pero sostenible, obtenida en bosques certificados. De hecho cuenta con su propia certificación: SGEC (Sustainable Green Ecosystem Council). Un sello creado en Japón en coordinación con las dos certificaciones europeas, FSC y PEFC, con un objetivo muy definido. Ser un mecanismo para certificar e involucrar a las poblaciones que conviven con estas extensiones verdes, además de corroborar el compromiso medioambiental de todas las empresas que hay implicadas en la cadena de suministro.

yakisugi

Como consumidores, fabricantes, distribuidores o amantes sin más de la madera, rodearnos de maderas certificadas implica ser conscientes de lo importante que es preservar el planeta apostando por explotaciones respetuosas. Pueden ser nuestra elección favorita para acondicionar espacios domésticos o para numerosos aficiones que nos hacen sentir especialmente bien. Por ejemplo, las maderas cortadas, recomendadas para tallar madera, o  los trabajos en miniaturas con herramientas específicas. Trabajos hechos con las manos o de carpintería que nos permiten pensar en otra manera de vivir.

Muebles de madera, un material milenario para su fabricación

Muebles de madera, un material milenario para su fabricación

Imagen: Cottonbro Studio/Pexels

Milenario, sostenible y versátil, este noble material ha acompañado al hombre desde hace miles de años en la construcción de sus espacios y en el diseño y fabricación de muebles de madera. Una materia prima que siempre ha estado ahí en los talleres de carpintería, almacenes y negocios especializados. Cada variedad es única no solo en sus vetas, fibras y tonalidades. También en sus características a la hora de ser trabajada, en el tipo de dureza que ofrece, en su precio e incluso en el olor que desprende. Mesas, sillas, estanterías… Piezas funcionales que proporcionan calidez y amabilidad y nos reconectan con la naturaleza.  

Muebles de madera egipcios, los primeros legados de la historia

muebles de madera

Imagen: F. Parra

La historia del mueble señala a los egipcios como los primeros maestros en la creación artesanal de mobiliario hecho en madera. En concreto, gracias a las cámaras mortuorias de sus pirámides se ha podido conocer un valioso legado de muebles de madera realizados hace 47 siglos, descubrir algunas de las técnicas empleadas por sus artesanos y las variedades que solían utilizar. Las más usadas habitualmente eran el cedro, el ciprés, el fresno y el boj.
Sillas, sillones, camas, bancos
… Eran bellos diseños de madera que curvaban por medio del calor para obtener formas cúbicas de gran sobriedad y sin embargo ejecutados con una gran elegancia. Todo parece indicar que los ensambles de estas piezas eran un trabajo fino y delicado por caja y espiga, sin recurrir apenas a clavijas de madera.
muebles antiguo Egipto

Imagen: National Greographic

Pintura mural en la tumba de rekhmire en la que se ve a un carpintero haciendo una silla.

Desde entonces hasta ahora no ha faltado a la cita ni un solo año convencido del valioso papel que desempeña este encuentro para dar visibilidad a una disciplina que se ha ido recuperando y evolucionando introduciendo procesos técnicos complejos, pero sin perder su alma artesana. Además, esta evolución ha dejado claro que el universo del torno no solo es un oficio tradicional vivo. Cada vez es más valorado como una afición con infinidad de virtudes por su capacidad tan inspiradora y transformadora; convertir una pieza de madera mientras gira en el torno en un objeto artesano único además de bello.

muebles egipcios
muebles de madera egipcios

Imágenes de izquierda a derecha y de arriba a abajo: National Greographic 

  1. Arqueta decorada descubierta en la Tumba de Kha. 
  2. Cama encontrada en la Tumba de Kha en Deir el Medina.
  3. Arqueta para guadar usehbtis descubierta en la Tumba de Kha en Deir el Medina.
  4. Silla de madera que perteneció al Escriba Reniseneb.
muebles de madera egipcios
muebles de madera egipcios

Como su papel estético era crucial, lo habitual es que fueran pintadas con tintes pigmentados, o revestidos de finas capas de oro o plata cuando pertenecían a grandes personalidades, dignatarios o reyes. El ajuar funerario encontrado en la tumba de la reina Hetheperes es la colección más antigua de la que se tiene constancia física, diseños de madera sofisticados por su acabado a basa de finas capas de oro.

Cinco tipos de maderas muy demandadas en los talleres de carpintería

Los muebles actuales han dado un salto de gigante en diseño y calidad pero su esencia es la de siempre; maderas extraídas de una gran variedad de árboles existentes en la Tierra. Sus particularidades son idénticas a ellos (las vetas, el nivel de dureza, el color, etc.), algo así como su sello de identidad, lo que les define y la razón por la que carpinteros, ebanistas y profesionales de esta industria deciden escoger infinidad de tipos para la fabricación de sus muebles. Siempre empleando herramientas manuales para carpintería de calidad y las piedras de afilado necesarias para su óptimo mantenimiento.

muebles de madera

Imagen: Tima Miroshnichenko

Son maderas duras o maderas blandas y esta diferenciación es el punto de partido cuando necesitan decantarse por alguna especie en particular porque marca sus aspectos técnicos y estéticos más importantes. Uno de ellos, que sean más recomendables para exteriores o espacios interiores. Las llamadas duras proceden de árboles como el arce y el castaño y por tanto son muy resistentes y a la vez más caras al tratarse de especies de crecimiento lento. Mientras que las blandas se extraen del pino y el abeto, entre otras variedades de crecimiento más rápido, y son maderas más económicas que permiten fabricar un mobiliario más rentable.

muebles de madera de pino

Imagen: lil-artsy

1. El placer de trabajar con Pino

Muy fácil de encontrar en España al ser una variedad común en Europa Central, es una madera fácil de trabajar, inconfundible por sus tonos claros, que se convierten en miel al ser sellada. Es una de las favoritas de carpinteros y ebanistas por su versatilidad, ya que permite crear infinidad de soluciones con texturas muy uniformes: paneles, molduras y toda clase de muebles. Otra de sus ventajas es su rentabilidad económica y su valor sostenible, pues es un árbol de fácil repoblación.

2. Abeto, el rey de los muebles naturales

Muy fácil de encontrar en España al ser una variedad común en Europa Central, es una madera fácil de trabajar, inconfundible por sus tonos claros, que se convierten en miel al ser sellada. Es una de las favoritas de carpinteros y ebanistas por su versatilidad, ya que permite crear infinidad de soluciones con texturas muy uniformes: paneles, molduras y toda clase de muebles. Otra de sus ventajas es su rentabilidad económica y su valor sostenible, pues es un árbol de fácil repoblación.
muebles de madera

Imagen: Medhat Ayad

muebles de madera

Imagen: Andrea Davis

3.Cedro, una variedad modélica para exteriores

Inconfundible por su tono rojizo, su grano suave y su agradable olor a naturaleza, la variedad roja occidental es la más conocida en el mundo de la carpintería. Gracias a su dureza, solidez y capacidad para no descomponerse en ambientes húmedos, es una de las preferidas para muebles de jardín a un precio moderado. Cualidades también muy valoradas en interiores que necesitan mobiliario muy todoterreno ante la presencia de niños y mascotas. Y para otros usos que no son propiamente decoración y hogar, como la fabricación de juguetes.

4. La elegancia innata del Nogal

Esta madera noble está considerada una de las mejores, ideal para la ebanistería. Lo correcto es distinguir entre 30 tipos distintos. Hay nogal europeo, americano y tropical, propio de Centroamérica. Gracias a ello, su riqueza cromática va desde los tonos chocolate y morados, a matices más amarillos, y sus características vetas la convierten en un material natural de lo más elegante. Al ser una madera dura resulta cara, pero sus interesantes prestaciones hacen que los profesionales no renuncien a ella para infinidades de trabajos porque, además, es posible encontrar tablones de gran formato. Desde muebles, armarios y elementos torneaos con herramientas especiales para esta técnica.
muebles de madera

Imagen: Cup-of-Couple

muebles de madera

Imagen: Vazhnik

5. Haya, una candidata infalible para mobiliario interior

Extendida por toda Europa, dentro de las maderas duras es la más asequible. Además, sus cualidades en cuanto a elevada resistencia, dureza  y flexibilidad la convierten en una excelente solución para fabricar mobiliario de interior, con una estética un tanto vintage por su patrón de vetas de toques grises y sus tonos amarillos-rojizos (a medida que envejece se vuelve más oscura). Nada recomendada para espacios exteriores porque es sensible a hongos e insecto, en cambio es una opción apreciada para la creación de instrumentos musicales.

Retos cumplidos en busca de un confort innovador

La madera no deja de sorprender y superar nuevos retos. Es un material natural que sigue haciendo posible la fabricación de muebles donde se exploran soluciones innovadoras para dar un paso más en ergonomía y confort. Un ejemplo de ello son las sillas y sillones de la colección Sitskie Furniture, hitos del diseño interior por su estudiada ergonomía.

muebles de madera

Muebles modernos que su creador, el diseñador Adam Friedman, construye mediante piezas de madera maciza de roble o de nogal capaces de adaptarse por compresión a la curvatura natural del cuerpo humano. Sin duda una forma inusual de lograr que el asiento aumente su comodidad, pero no por ello eficaz y original, pues la pieza adquiere movimiento. Estos muebles se ajustan al cuerpo como si se tratara de otro material más mullido y acolchado ofreciendo un nivel de bienestar especial en contacto estrecho con la madera maciza.

La curvatura de la madera en muebles de formas orgánicas también es ya una realidad, como lo demuestran algunos trabajos de Matthias Pliessing, transformados en piezas inéditas que no dejan de evolucionar técnicamente a través de la flexión por vapor; una técnica usada por vez primera para la construcción de cascos de barcos.

La madera natural, ya sea presente en los muebles que nos rodean o en nuestras grandes aficiones quizá recién descubiertas, como tallar piezas con maderas ya cortadas, siempre ha sido un material muy ligado al hombre. Su uso responsable y sostenible es el camino para lograr que este vínculo perdure muchos más años.

Maderas certificadas, descubre sus claves

Maderas certificadas, descubre sus claves

Imagen: Johannes Plenio/Pexels

Carpinteros, ebanistas, amantes del torneado y consumidores de la industria del mueble. Cada uno de ellos puede realizar un uso responsable de este material tan noble a través de las maderas certificadas. Son la garantía para promover explotaciones forestales sostenibles y contribuir a paliar el cambio climático que amenaza la vida de nuestro planeta. Gracias al compromiso de muchos profesionales, como COMERCIAL PAZOS, su presencia no deja de crecer en la arquitectura, en la fabricación de mobiliario y en oficios tradicionales.

Maderas certificadas: uso responsable y freno a la huella medioambiental

Cuando las maderas certificadas entran en un taller de carpintería o son las elegidas para proyectos constructivos, ocurren dos fenómenos positivos. Por un lado, se garantizan gestiones forestales adecuadas desde el punto de vista sostenible y, por otro, se reduce la huella medioambiental de los edificios a lo largo de su vida útil. La madera es capaz de absorber unas 0,9 toneladas de CO2 por metro cúbico y almacena el carbono hasta que ésta finalmente se termina descomponiendo.
maderas certificadas

Imagen: Ron Lach / Pexels

Gracias a la aparición de las maderas certificadas fue posible poner freno a una demanda de esta materia prima que llegó a dispararse con los procesos industriales de fabricación, dando pie a talas clandestinas. Éstas, en su mayoría daban respuesta a una creciente demanda empresarial en el mundo de la decoración y el diseño de mobiliario, entre otros campos. Ante esta realidad también se agravó la deforestación, un mal de nuestro planeta motivado por una mezcla de factores, como los incendios y la ganadería extensiva.
El panorama pedía tomar medidas urgentes, era necesario controlar la extracción y manipulación de bellas especies extraídas de bosques y selvas de nuestro planeta. El nacimiento de la certificación de la madera como tal era un hecho y perseguía seguir haciendo uso de un material natural de propiedades higrotérmicas, fácil de trabajar, renovable, reciclable y con un alto rendimiento. Además de sumar belleza, calidez y confort a cualquier proyecto constructivo.
maderas certificadas

Imagen: Sharad Bhat/ Pexels

El compromiso que cambió el futuro de la madera

La certificación de la madera surgió con el propósito de cambiar el futuro de este material, lograr que fuera perdurable en el tiempo garantizando transparencia sobre su lugar de origen, además de procesos de explotación responsables y sostenibles. Quizá los orígenes de este concepto y sus reivindicaciones, y los de la llamada gestión forestal sostenible, pueden fecharse en 1992, en la celebración de la Conferencia Ministerial de Naciones Unidas que tuvo lugar en Río de Janeiro.

Por tanto, esta certificación tan novedosa nacía con tres objetivos muy claros:

  1. Producir una gestión forestal apropiada desde el punto de vista medioambiental
  2. Viable a nivel económico
  3. Beneficiosa para la sociedad

Todo ello implicaría no utilizar más recursos naturales de los que la tierra generaba, velando por las especies vegetales y animales existentes en la zona.

maderas certificadas

Imagen: Muymucho

madera bosques sostenibles

Imagen: National Geographic

Y, por supuesto, respetar a las comunidades indígenas y pueblos autóctonos que trabajan las tierras a explotar como principal medio de vida. En cuanto a la viabilidad económica propuesta, consiste en promover cadenas de producción cortas para así reducir intermediarios y lograr acuerdos comerciales beneficiosos para todas las partes implicadas.

Cuando se habla de una madera certificada, el control de terceras partes independientes también es clave para verificar que se han cumplido una serie de estrictos estándares internacionales. Es decir, tanto las empresas que intervienen en el proceso de transformación como los gestores forestales, son evaluados por entidades que a su vez han sido acreditadas por la organización ASI (Accreditation Services International).

FSC y PEC: dos prestigiosas etiquetas

A nivel internacional, estas dos certificaciones y sus correspondientes etiquetas se han ganado un reputado prestigio, pues corroboran el compromiso medioambiental de las empresas implicadas a lo largo de la cadena de suministro.

FSC y PEFC

FSC (Forest Stewardship Council)

Se trata de una organización sin ánimo de lucro internacional, volcada en favorecer una gestión responsable de los bosques en todo el mundo. Su certificación avala que los bosques han sido gestionados preservando la diversidad biológica, además de garantizar una verificación fiable de que los productos de origen forestal se encuentran rigurosamente identificados y separados de materiales no certificados y no controlados a lo largo de toda la cadena. 

Las maderas certificadas FSC que pueden utilizar los profesionales de la carpintería y ebanistería y la industria en general del mueble, ayudan a cumplir importantes reglamentos ambientales, entre ellos el Reglamento de la madera de la Unión Europea (EUTR). Y al mismo tiempo abordan 14 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

PEFC (Program for Endorsement of Forest Certification)

Es el sistema de certificación forestal más implantado mundialmente (más de 20.000 empresas la han obtenido). No gubernamental y sin ánimo de lucro, persigue garantizar una sostenibilidad de los bosques con perspectiva local y generadora de beneficios para todos. A nivel nacional, existen más de 1.700 empresas certificadas en cadena de custodia PEFC.

Aquí puedes encontrar toda la información sobre estas dos certificaciones:

maderas certificadas

Imagen: Andre Moura/ Pexels

maderas certificadas

Imagen: Ron Lach

Empezar a usar maderas certificadas: el mejor paso al frente

La vida cotidiana puede estar salpicada de importantes gestos para introducir las maderas certificadas. Tanto en nuestros espacios domésticos, como al realizar nuestras aficiones favoritas con maderas cortadas; quizá tallar piezas de madera o disfrutar con la técnica del torneado y sus herramientas específicas y maquinaria.

maderas certificadas

Imagen: FSC

maderas certificadas

Imagen: Tikamoon

Renovar la decoración de casa con muebles fabricados con estos materiales y sus correspondientes etiquetas también es una ocasión perfecta de familiarizarse con ellas. Y, cómo no, nada mejor que reclamar su empleo si somos profesionales de oficios de siempre, como lo son la carpintería y la ebanistería.

Consumidores, fabricantes, distribuidores, artesanos, amantes sin más de la madera… Vivimos rodeados de este material tan ligado al hombre y solo es responsabilidad nuestra generalizar el uso de maderas certificadas.

Apostar por ellas es sinónimo de obtener numerosos beneficios en diferentes ámbitos de la vida para nuestro amigo más preciado, la Tierra.

  • Ambientales. En los bosques gestionados de un modo sostenible se reduce el número de incendios y se favorece la conservación de la biodiversidad.
  • Económicos. La productividad mejora notablemente y se racionalizan los procesos de explotación.
  • Más empleo y bienestar social. Entre los colectivos que viven en los boques, pues en ellos también se producen otras materias naturales: corcho, resina, etc.
  • Desarrollo de enclaves rurales y promoción de ocio en plena naturaleza.