La Madera Carbonizada y su (casi) eterna longevidad

La Madera Carbonizada y su (casi) eterna longevidad

La madera carbonizada y su (casi) eterna longevidad

Cada día más presente en la arquitectura contemporánea y en el interiorismo moderno, sin embargo esta madera y su técnica nipona tienen más de 300 años de antigüedad a sus espaldas. Su nombre es Yakisugi y sus brillantes cualidades son la razón de su popularidad a nivel mundial. Arquitectos, diseñadores y profesionales del sector de la madera se han rendido a ella como un revestimiento de fachada de una estética única, conectada con la estética oriental donde hunde sus raíces, Japón, y con una durabilidad desconocida.

De la isla de Naoshima a la arquitectura actual

Cuesta creer que un método del siglo XVI haya despertado el interés que ha despertado en el mundo de la construcción y la arquitectura modernas de todo el mundo. Yakisugi (yaki es quemado y sugi ciprés) es una técnica nacida en los pueblos pesqueros de Japón de la isla de Naoshima para proteger a esta madera de las inclemencias meteorológicas y de la erosión del mar. Aunque ya el templo budista japonés Horyuji, el más antiguo del mundo, fue levantado con ciprés carbonizado.

madera carbonizada

Vivienda residencial Jacobsen Arquitecture/ Photos: Pedro Kok

Originariamente el objetivo de esta técnica, en Occidente también es conocida como Shou Sugi Ban, era preservar al ciprés mediante un proceso de quemado y carbonizado superficial a elevadas temperaturas (hasta los 400 grados Celsius). Gracias a este proceso se le otorgaba una longevidad extraordinaria, 50 años. Aún hoy existen artesanos locales de Japón que continúan llevando a cabo dicho proceso, como tal y seguramente se lo vieron hacer a sus antepasados.

Un método en esencia manual que, a groso modo, consiste en levantar una chimenea en forma de triángulo con tableros de ciprés (sugi) de fino espesor, unidos entre sí. Esta construcción es quemada como si fuera una hoguera hasta carbonizar la capa exterior de la madera a la profundidad necesaria. El proceso no suele durar más de diez minutos y finaliza apagando el fuego y rociando los tableros con agua.

yakisugi

Foto cortesía: Museo Insel Hombroich

Este recurso centenario también ha evolucionado industrializándose para adaptarse a las necesidades del mundo de la arquitectura actuales, el empleo de hornos y sopletes ha permitido lograr métodos más rápidos y mejorados. El hecho de haber industrializado una técnica como Yakisugi ha permitido abrirse al mundo, traspasar fronteras. El negocio pionero en implantar métodos industriales en Japón en 1974 fue Kyoei Lumber, esta empresa, dirigida ya por la tercera generación del negocio familiar, se encuentra en la prefectura de Ehime, en el mismo corazón de la cultura Yakisugi.

50 años de vida y otros atributos superiores que la realzan

La madera de ciprés es increíblemente duradera cuando es tratada con el método Yakisugi, su durabilidad es excepcional en diferentes climas y contextos. Productores japoneses aseguran que su vida útil puede alcanzar entre 80 y 90 años si es tratada adecuadamente. Ninguna otra lo hace. Solo hay que compararla con los revestimiento tradicionales de madera, cuya durabilidad suele ir de 20 a 50 años.

madera carbonizada

Imagen: WoodArch

Pero los beneficios que adquiere esta madera cuando es carbonizada van mucho más allá. Este material se vuelve menos absorbente al agua porque el proceso de carbonización provoca que los poros de la madera se cierren, favoreciendo una superficie más impermeable. A la vez es menos ignífuga al haber sido quemada, retarda el fuego, convirtiéndose en un revestimiento para exterior envidiable.

En cuanto a la razón por la cual adquiere esta longevidad natural, hay que buscarla en que se transforma en un material resistente a insectos y hongos debido a la carbonización. En concreto, la celulosa de su capa externa se quema y gracias a ello pasa a convertirse en un revestimiento resistente a ellos; sus ataques se minimizan porque buscan otros materiales con esta sustancia, una de sus preferidas. Además de volverse un material duro ante la decoloración y a la intemperie.

yakisugi

Imagen: WoodArch

Una técnica con ciprés autóctono o maderas sustitutas

La popularidad de Yakisugi es una realidad desde hace años en países de Europa, Estados Unidos e incluso Australia. El éxito de este método ancestral está directamente relacionado con las propiedades naturales del ciprés japonés, con una durabilidad innata elevada, además de ser una especie rica  en taninos, muy porosa y liviana, capaz de quemarse uniformemente.

Pero ¿qué ocurre cuando Yakisugi es aplicada a otras variedades menos duraderas? No hay garantías de que se comporten de la misma manera, puesto que se parte de materiales con otras características. Aún así, ante la demanda creciente de estudios de arquitectura y diseño para incluirla en sus proyectos por la fuerza de su estética y sus cualidades técnicas, han surgido productores internacionales que aplican esta técnica en maderas sustitutas. Aunque también algunas empresas dedicadas al universo de la madera apuestan por el ciprés autóctono. Este es el caso de la compañía brasileña WoodArch, que lo ha incorporada a su oferta directamente traído del país nipón.

yakisugi

Imagen: WoodArch

Revestimiento de fachada con sello arquitectónico minimalista

Revestir fachadas, crear cubiertas, vestir interiores… Todo aquello que la creatividad permita es prácticamente posible con la madera carbonizada dada la magnífica versatilidad que admite. No es de extrañar que el sector de la arquitectura esté seducido por sus virtudes y la fuerza de su estética. Un material con infinitas posibilidades para crear espacios o configurar pieles impresionantes cuando es utilizado como revestimiento de fachadas.

yakisugi

Vincent Dubourg, ‘Organic Yakisugi n2’, 2020
Imagen cortesía: Vincent Dubourg & Danysz Gallery

YAKISUGI STOOL BY CARMWORKS

Vincent Dubourg, ‘Organic Yakisugi n2’, 2020
Imagen cortesía: Vincent Dubourg & Danysz Gallery

La presencia de está técnica en la arquitectura moderna viene de atrás y de la mano de arquitectos consagrados nipones. Terunobi Fujimori está considerado como el arquitecto más vinculado a ella, con su obra ha logrado darla una gran relevancia, ensalzando su fuerza orgánica y misteriosa más allá de las fronteras japonesas. Prueba de ello es su casa de té construida sobre un árbol en el Museo Insel Hombroich, Alemania. Un lugar de encuentro ceremonial donde los amantes de la arquitectura más respetuosa con el medio ambiente pueden tomar el té. Su madera carbonizada ha sido tratada con la técnica de Yakisugi.

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Casa de té de Terunobu Fujimori/ Foto cortesía: Museo Insel Hombroich

Otras figuras de renombre de exquisita sensibilidad, como Toyo Ito y Kengo Kuma, también la han incorporado en algunos de sus proyectos de residencias, museos y otras edificaciones relevantes por su fuerza emocional, vinculada a las características intrínsecas constructivas más tradicionales japonesas.

Un material de look enigmático y con certificación

Misteriosa, atemporal y a la vez conectada con la naturaleza. La belleza orgánica de esta madera es una mezcla de todo ello, imprime una apariencia un tanto enigmática a fachadas, cubiertas y elementos de diseño interior que aprecian el valor de la madera y los trabajos de carpintería con herramientas manuales para carpintería. En proyectos residenciales, viviendas unifamiliares o edificios de otros usos, las texturas de este material recuerdan a la piel de los reptiles con una intensidad cromática de negros y marrones únicos.

yakisugi

Vivienda residencial Jacobsen Arquitecture/ Photos: Pedro Kok

Aunque su aplicación estrella parece ser como revestimiento exterior para fachadas o zonas al aire libre, los distintos acabados en los que se presenta aumentan sus posibilidades. La versión carbonizada mantiene el carbón de la superficie y es protegida con un sellador al agua o al aceite. El acabado natural, con los anillos de la madera en negro y un envejecimiento muy bello. Y el acabado pintado, donde el carbonizado es removido para finalmente pintar la madera, es el look más moderno.

Yakisugi es una madera de ayer y de hoy pero sostenible, obtenida en bosques certificados. De hecho cuenta con su propia certificación: SGEC (Sustainable Green Ecosystem Council). Un sello creado en Japón en coordinación con las dos certificaciones europeas, FSC y PEFC, con un objetivo muy definido. Ser un mecanismo para certificar e involucrar a las poblaciones que conviven con estas extensiones verdes, además de corroborar el compromiso medioambiental de todas las empresas que hay implicadas en la cadena de suministro.

yakisugi

Como consumidores, fabricantes, distribuidores o amantes sin más de la madera, rodearnos de maderas certificadas implica ser conscientes de lo importante que es preservar el planeta apostando por explotaciones respetuosas. Pueden ser nuestra elección favorita para acondicionar espacios domésticos o para numerosos aficiones que nos hacen sentir especialmente bien. Por ejemplo, las maderas cortadas, recomendadas para tallar madera, o  los trabajos en miniaturas con herramientas específicas. Trabajos hechos con las manos o de carpintería que nos permiten pensar en otra manera de vivir.

TMDC. Un templo para la fabricación

TMDC. Un templo para la fabricación

TMDC. Un templo para la fabricación

¿Es posible que un espacio de 5.000 metros cuadrados industriales sea capaz de dignificar a la figura del fabricante? Dar vida a un lugar de trabajo único, bello, donde las personas practican oficios minoritarios, vocacionales porque aman hacer con las manos. Algunos estudiaron en su día ingeniería, diseño o arquitectura y en TMDC han cumplido su sueño porque es un lugar de encuentro para amantes de lo tangible y de las herramientas. Un verdadero templo para quienes apuestan por la fabricación local y cercana de donde nadie quiere irse.

De taller soñado a taller real

TMDC<br />

Imagen: Roberto Feijoo

Para un carpintero, un herrero o un artesano, no hay nada mejor que trabajar en un taller y hacerlo con las manos, impregnándose de polvo y con el ruido de las herramientas y la maquinaria como sonido de fondo. Pero pensar en su espacio de trabajo casi siempre implicaba pensar en sitio pequeños, escondidos y un tanto lúgubres. Todo esto ha cambiado desde que TMDC (Taller para la Materialización y Desarrollo de Conceptos) nació hace siete años en Barcelona.

Un taller de generosas dimensiones, con una luz natural privilegiada que promueve trabajar de forma comunitaria, compartiendo problemas propios de los fabricantes y artesanos, accediendo a todo tipo de herramientas y maquinaria. Aunque lo más valioso de este proyecto ha sido imaginarse cómo debería ser el taller de sus sueños para cualquiera de estos profesionales y haberlo hecho realidad en un periodo de tiempo relativamente corto. Porque eso es justo lo que ha sucedido, cada vez se parece más a lo imaginado. TMDC es un templo donde trabajar con la madera, el plástico y el metal.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Desde sus inicios su objetivo ha sido ayudar a los que empiezan en el universo de la fabricación a pequeña escala, defendiendo a capa y espada el kilómetro cero, y también a los que poseen su propio taller-negocio y sin embargo necesitan una maquinaria disponible en sus naves. O bien precisan en un momento dado de unas instalaciones más grandes para proyectos puntuales de mayor envergadura. Las puertas de TMDC están abiertas a un ecosistema de personas y profesionales de lo más plural.

Un lugar para fabricar sin límites

El despliegue y formato de trabajo que un fabricante o un diseñador descubre al acudir a TMDC no deja nada al azar. Por un lado comprende una zona de montaje, equipada con bancos de trabajo de uso flexible, herramientas de mano y maquinara eletroportátil (la mayoría del fabricante alemán Festool). Junto a ella dispone de un área de mecanizado; es donde se encuentra la carpintería industrial, una zona CNC con fresado, láser, plasma, impresión 3D de gran formato y repujados. Además de una cabina de pintura.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Para los profesionales que ya poseen una pequeña producción TMDC ha concebido una zona de espacios fijos. Y por último, la zona de proyectos; una nave pensada para los que necesitan un espacio muy concreto puntualmente, por lo general para llevar a cabo trabajos más grandes de los que realizan normalmente.

En solo siete años ha vivido un crecimiento espectacular gracias a su traslado a la zona industrial de la Verneda desde hace cinco. Pero al principio su novedosa idea de coworking aplicada a un taller de fabricación solo contaba con unos 60 metros cuadrados y apenas unas cuantas herramientas de carpintería de calidad (cepillos de carpintero, gubias, etc.) Los artífices del proyecto se encargaron de todo; desde diseñar los interiores y el mobiliario de oficina, a concebir un innovador concepto de taller abierto y compartido.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Las ideas del proyecto estaban claras desde el principio y no han variado lo más mínimo; facilitar el trabajo de una forma flexible en un taller dotado del equipamiento necesario para fabricar con una infraestructura precisa y accesible. Si de algo eran conscientes sus co-fundadores es de que no siempre es posible invertir en la la máquina precisa, por mucho que marque la diferencia entre obtener resultados de fabricación efectivos o no.

Para ellos era prioritario ofrecer a estos profesionales una maquinaria que por lo general solo se encuentra al alcance de las grandes empresas. Y de ese modo promover una fabricación descentralizada, local y, por supuesto, de calidad.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

La experiencia en la Verneda

Con cinco años recién cumplidos en la Verneda, sus miles de metros cuadrados han permitido crecer, expandirse, alejarse de las zonas más cool de Barcelona y de la dichosa gentrificación. Este entorno, un enclave límite entre la urbe y las áreas industriales, era perfecto para que TMDC iniciara una nueva etapa. Justo en la que se encuentran ahora mismo, con cuatro nuevas naves en proceso de rehabilitación.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Lo primero que hicieron fue rehabilitar el espacio, unos almacenes propios del pasado industrial de la ciudad que llevaban años cerrados. Pero se hizo mediante una intervención mínima y reutilizando los materiales constructivos. Así no ha perdido identidad, su huella industrial sigue ahí. Si hay que describirlo brevemente, toca decir que sus instalaciones rebosan luz natural, son amplias, están bien estructuradas, disponen de la maquinaria que siempre quisieron tener… Y además emite una energía alucinante que sus miembros destacan.

En TMDC el sentido de comunidad llama la atención, está en el ambiente de este pequeño universo, isla, pueblo… Así lo definen sus integrantes, encantados con el concepto de autosuficiencia que se ha generado en este sitio; prácticamente todo lo que hay se ha hecho entre sus muros. Desde la cocina a la terraza, el patio, la cantina que están construyendo… Por cierto, los jueves hay barbacoa y pizzas sagradas.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Es difícil reunir a gente con perfiles profesionales y orígenes socioeconómicos tan dispares como los que se ven aquí. Quizá si no compartieran su amor por hacer con las manos nunca se hubieran conocido. La transversalidad va de un extremo a otro, ha unido edades muy distintas y en definitiva a una diversidad de personas que fomentan la ayuda y el apoyo constante.

Los miembros y sus trabajos; una aventura enriquecedora

El balance en la Verneda de estos cincos años no puede ser más positivo y enriquecedor. Sobre todo desde el lado humano porque la gente que apuesta por TMDC es de lo más inspiradora. Como dice Pedro, uno de los co-fundadores, las personas que acuden aquí aportan, todo lo generado es bastante extraordinario. La magia surgida seguro que tiene que ver con la variedad de sus miembros y la comunidad tan singular que conforman.

Xavi (@delmon_bcn) se ha creado un entrepiso cien por cien reciclado, sin comprar madera, todos los materiales son recuperados.

Xavi (@delmon_bcn) se ha creado un entrepiso cien por cien reciclado, sin comprar madera, todos los materiales son recuperados.

Amantes de los oficios de siempre y sus vocaciones, artistas experimentando con materiales, profesionales de otros campos y aficionados con hobbys manuales. Un día cualquiera en este templo industrial ves carpinteros, pintoras, herreros… Junto a diseñadores y estudiantes en pleno proceso creativo o fabricantes llevando a cabo procesos estructurados. Sin olvidarnos del vecino que acude porque necesita arreglar un objeto o hacer algo, ni del ejecutivo que concibe pasar por aquí como una terapia de la más eficaz para combatir el estrés.

TMDC

Julian Manzelli @chu_doma es un artista visual que explora las fuerzas orgánicas en sus trabajos. Desde que utiliza el torno de madera ha logrado experimentar diferentes mecanizados dando vida a piezas que adquieren forma de torres y dispositivos.

TMDC

WikiHousing (@wikihousing) es un proyecto emocionante en el que se han implicado más de 90 personas. Un prototipo de 50 m2 a escala 1.1 de una vivienda real construido con paneles totalmente desmontables y reutilizables para la construcción de wikiviviendas, dirigido a personas de entre 18 y 30 años residentes en Barcelona y sensibilizados con el derecho a la emancipación.

Para cualquiera de ellos, formar parte de TMDC y trabajar en un co-taller como él ha supuesto un antes y un después en su forma de entender y aventurarse en el mundo de la fabricación. O no, porque su meta solo sea encontrar en este lugar a profesionales que le fabriquen, tal vez un mueble para casa. Algunos señalan que es un punto de encuentro donde poner en común problemas afines, hablar el mismo idioma. Otros destacan su capacidad para convertirse en un entorno de emprendimiento y experimentación, apoyando y dando consejo si lo pides.

Y para muchos es, ante todo, ese lugar de oportunidades donde  todos queremos estar para aprender mucho de las personas y a la vez aportando. Pero desde luego, si hay algo que las une y las identifica es su amor por realizar con las manos y disfrutar del proceso.

COMERCIAL PAZOS Y SUS MARCAS ESTRELLA: UNA HISTORIA PARA SIEMPRE

COMERCIAL PAZOS Y SUS MARCAS ESTRELLA: UNA HISTORIA PARA SIEMPRE

La historia de Comercial Pazos y la consolidación de su negocio especializado, nada que ver a aquel pequeño taller de reparaciones eléctricas de la automoción de 1950, no se entiende sin el desembarco de sus marcas más emblemáticas a esta empresa familiar. Fabricantes nacionales e internacionales líderes en el sector que le han permitido alcanzar un alto nivel de especialización y un valioso conocimiento del mercado.

Si por algo se distingue su tienda de la madrileña calle de Embajadores es que comercializa todo aquello que es necesario para el trabajo de la madera tanto a nivel profesional como amateur. Todo gracias a las alianzas empresariales que ha ido forjando a lo largo de estos años con ellas. Una cartera de marcas veteranas a la que se han ido incorporando nuevos fabricantes de primer nivel.

Quién mejor que Jesús Pazos para contárnoslo y hacer balance.

Virutex, un fichaje emblemático para toda la vida

Desde los años 60 Comercial Pazos y este fabricante nacional que hoy exporta a 90 países han crecido empresarialmente en paralelo. Primero reparando sus máquinas para trabajar la madera y después comercializándolas y aprendiendo la importancia de ofrecer a los clientes de su negocio servicio técnico de estos productos. La alianza con Virutex, este referente mundial en herramientas portátiles, está repleta de aprendizaje profesional y de calidad humana. Así nos lo cuenta Jesús Pazos, además de desvelar sus productos más emblemáticos.

Makita, Festool y Mafell, el salto internacional

Después de Virutex han ido llegando a Comercial Pazos nuevas marcas emblemáticas en el sector de la madera. Son fabricantes internacionales con los que el negocio ha logrado ampliar sus horizontes empresariales y contar con una oferta de productos diversificada única en calidad y número. Desde el fabricante japonés Makita, hace más de 50 años, por su extensa gama de herramientas eléctricas para la madera, la mayor del mercado, a dos fichajes más recientes europeos. La compañía alemana Festool, un referente esencial gracias a su marca premium, y el fabricante alemán Mafell, por su gama premium muy especializada en maquinaria para carpintería. Hablamos con Jesús Pazos sobre ellas y todo lo que han supuesto para este pequeño negocio familiar que tanto cariño sigue poniendo en su trabajo.

Si tienes el privilegio de trabajar a diario con estas marcas, nos gustaría saber tu opinón sobre ellas, cuál es tu favorita, la herramienta imprescindible para un profesional, cual es la que más te ha costado comprar, …

Te leemos en los comentarios.

Guillermo Rodríguez, una historia de seducción con la madera

Guillermo Rodríguez, una historia de seducción con la madera

Imagen: Guillermo Rodríguez

Este artesano de la ebanistería se considera un novel en su oficio porque como se suele decir, acaba de llegar a él a pesar de su trayectoria meteórica con su proyecto Taller Belluga. Su amor por este material le viene de niño, aunque no haya carpinteros en su familia y hasta hace nada su profesión fuera la fotografía. Pero en plena pandemia se reencontró con la madera cambiándole la vida y despertando en él una pasión sin límites. Sus muebles y objetos de autor sorprenden por su belleza y llamativa rigurosidad y aspiran a perdurar en el tiempo.

Finca Belluga: el lugar donde empezó todo

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

La historia de Guillermo Rodríguez y su pequeño taller de carpintería es una historia cargada de emotividad y bellos recuerdos porque está situado en un lugar muy especial para él; una finca familiar en medio del campo llamada Belluga donde ha sido muy feliz con los suyos. Qué mejor manera de iniciarse en este oficio, rodeado de valiosos recuerdos que de alguna manera han dado sentido a su nuevo rumbo vital y profesional como ebanista artesano.

Gracias a su padre, artista escultor, descubrió la madera cuando era un niño y quizá sin saberlo se enamoró de ella para siempre. “Me fascinaba su taller, tengo el recuerdo de tocar sus herramientas cuando él descubrió la madera y dejó la piedra porque se enamoró de ella. Incluso construyó un violín para mi hermana porque en casa tocábamos instrumentos de cuerda”, comenta.

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Después de un largo paréntesis en los que la vida le llevó por otros derroteros profesionales ejerciendo la fotografía en Madrid y otras ciudades, Guillermo se reencontró con este lugar tan cargado de simbolismos. En él decidió instalarse, montar su taller para recuperar su relación con la madera y experimentar la satisfacción de crear algo con las manos. “Empecé a realizar cucharas de madera” confiesa.

Desde ese momento para él ha sido vital formarse con profesores como Sebastián Mateu y Germán Peraire, así como no dejar de estudiar a los mejores y ver tutoriales de grandes maestros ebanistas de la talla de Hernán Costa y sus explicaciones magistrales sobre cómo debe realizarse una cola de milano. Guillermo es un autodidacta en constante aprendizaje y siente un gran respeto por lo que conlleva ser ebanista. Le cuesta pensar que lo es porque a nivel formativo se considera casi un iniciado. “La ebanistería se estudia siempre, la puedes complicar todo lo que quieras”, concluye.

Un ritmo de trabajo pausado y minucioso

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Cuando Guillermo afronta crear una pieza de madera maciza, siempre la concibe como una obra singular con un diseño propio de autor donde hay mucho de él. Y el tiempo invertido en este proceso creativo no cuenta porque se siente cómodo con una línea de trabajo pausada, que le permite recrearse en cada detalle, utilizar ensambles y uniones hechos mediante técnicas de siempre o contemporáneas.

Además, es su manera personal de devolver la deuda que, a su juicio, un oficio como este tiene con la naturaleza, con el árbol. “Algo que ha tardado tanto en crecer, poder dedicarle todo el tiempo necesario para construir un mueble o un objeto… es lo justo”, argumenta. Por eso hacer un gabinete con cajones le supone tres meses de trabajo con fines de semana incluidos. Para este carpintero novel cada mueble es una aventura que no sabes cuando finaliza.

Otro de los atractivos que encuentra trabajando con una materia prima así es que sea un material tan cambiante y vivo. Le obliga a tener que amoldarse a ella, valorar cómo se va a mover, tener en cuenta lo mucho que le afecta la humedad, e incluso cómo ha sido cortada es determinante.

Como todo ebanista, también posee un listado de maderas favoritas. Confiesa sentir debilidad por el cerezo, el roble, el arce y, por supuesto, el nogal: “es impresionante trabajar con él y tampoco he podido resistir usar ébano”, afirma. En general le gustan mucho las variedades europeas y americanas y en cambio le cuesta trabajar con las tropicales.

Si hay algo que le resulta muy motivador es ver cómo actúa la luz natural sobre ellas al manipularlas en el taller. Por ejemplo, nos cuenta que una superficie de arce rizado es fascinante según cómo sea iluminada por la luz, la pieza se vuelve tridimensional. Para alguien tan visual como él contemplar momentos así es un verdadero privilegio.

ebanisteria

Imagen: Guillermo Rodríguez

Muebles que pasan de generación a generación

Aparadores, mesas, cajoneras, armarios de pared, joyeros o cajas. Las creaciones en madera maciza de Guillermo conforman una amplia familia de creaciones que rozan la perfección. Son diseños únicos, equilibrados al máximo y cada uno de sus detalles suman belleza e identidad. Estéticamente hay algo de líneas nórdicas y japonesas en ellos aunque sus formas terminan siendo más clásicas.
muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Le inspiran muchísimo y sigue de cerca el trabajo de maestros carpinteros como Kenji Suda, G. Nakashima, Kristian Frandsen o Beatriz Zuazo e Israel Martín en España. También confiesa tener debilidad por el mid-century en general. Aún son muchos los retos nuevos que le quedan por afrontar, siempre afianzando lo conocido, y avanzar en ciertos campos de la ebanistería le permitirá cumplir algún que otro sueño, como construir una silla. “Tengo muchísimas ganas, me gustaría que fuera sutil en las líneas y con el punto justo de robustez”, detalla.

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Los muebles de madera maciza que Guillermo idea, diseña y hace como el artesano que es, son el resultado de un trabajo largo en el tiempo y meticuloso. Pasa muchas horas con estas piezas, establece un vínculo con ellas y están concebidas para perdurar. Su objetivo es ofrecer al cliente algo especial, un mueble hecho para que ocupe un lugar importante en sus vidas.

“Es muy bonito que los muebles tengan una historia detrás, que puedan pasar de una generación a otra” comenta. Pero su venta no siempre es fácil porque obliga a tener claro que es importante apostar por menos y mejor en la equipación de los hogares. Un reto que implica reeducar y concienciar a las personas. Esa es su visión porque, como él dice, no se ve trabajando en una gran cadena.

Herramientas manuales, pasión incondicional

En el taller de Guillermo Rodríguez las herramientas manuales son las protagonistas y reconoce sentirse especialmente bien en contacto con ellas. Aunque no le da la espalda a la tecnología y a la maquinaria, siempre que la puede evitar la evita, sin importar que eso suponga invertir mayor dedicación. Para él lo ideal es encontrar el equilibrio entre ambas, pero un equilibrio singular donde el 60 por ciento del trabajo es manual y el 30 por ciento con maquinaria.

Cree que un proyecto de ebanistería íntegramente a mano exige una destreza y rapidez solo al alcance de algunos maestros que para él son verdaderos referentes, como Israel Martín. Y a nivel sensorial, está convencido que las herramientas manuales aportan mucho más. “El contacto que experimentas cuando trabajas con ellas no te lo da una máquina y además ésta precisa un mantenimiento más complejo”, asegura.

ebanisteria

Imagen: Guillermo Rodríguez

Pero también es consciente de que seguir avanzando implica familiarizarse con nuevas herramientas, como por ejemplo la fresadora. Dentro de su propia evolución y continuo aprendizaje llegará su momento con ella y el nuevo reto superado le permitirá afrontar diseños más curvos o redondeados.

Puestos a elegir de todos estos utensilios los cepillos manuales de carpintero le hacen especialmente feliz, casi como un niño cuando se adentra en una juguetería. Y siempre que viene a Madrid, procura escaparse por Comercial Pazos para ponerse al día en herramientas manuales de carpintería, descubrir los últimos modelos y hacer alguna que otra nueva adquisición. En este negocio experto puede encontrar una amplia oferta con marcas líderes naciones e internacionales:

Herramientas manuales para carpintería: desde formones occidentales y japoneses, a martillos, cajas de ingletear, sierras y serruchos occidentales y japoneses, etc.

Cepillos manuales de carpintero: incluye cepillos de ebanista, metálicos, de madera, etc.

Maderas cortadas: desde maderas cortadas y listas para ser usadas, a filetes de madera, grecas y motivos de marquetería.

Un mundo a favor de la madera

Guillermo no concibe su proyecto de vida y este oficio que tanto le da sin un uso responsable de la madera. La selección de variedades que utiliza tienen certificado de origen gestionado responsablemente porque está concienciado de lo importante que es trabajar con maderas certificadas para salvaguardar el planeta. Y en esa misma dirección, de la necesidad de reutilizar y aprovechar los residuos generados en talleres de carpintería como el suyo.

Es optimista acerca del futuro de la ebanistería: “Aunque el consumo está muy integrado, las  personas cada vez tienen más ganas de estar rodeadas de madera, de que las cosas perduren y de conocer a los artesanos que las han hecho. Incluso tomarse un café con ellos”, concluye.

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Siempre aprendiendo, absorbiendo conocimientos de los que manejan con maestría este oficio y sabiendo que la práctica del día a día también es aprendizaje. Así se ve este hombre tranquilo y alejado de la palabra los próximos años, ilusionado con la idea de que esta etapa tan bonita como ebanista que está viviendo dure mucho más.

www.guillermorodriguez.com

Muebles de madera, un material milenario para su fabricación

Muebles de madera, un material milenario para su fabricación

Imagen: Cottonbro Studio/Pexels

Milenario, sostenible y versátil, este noble material ha acompañado al hombre desde hace miles de años en la construcción de sus espacios y en el diseño y fabricación de muebles de madera. Una materia prima que siempre ha estado ahí en los talleres de carpintería, almacenes y negocios especializados. Cada variedad es única no solo en sus vetas, fibras y tonalidades. También en sus características a la hora de ser trabajada, en el tipo de dureza que ofrece, en su precio e incluso en el olor que desprende. Mesas, sillas, estanterías… Piezas funcionales que proporcionan calidez y amabilidad y nos reconectan con la naturaleza.  

Muebles de madera egipcios, los primeros legados de la historia

muebles de madera

Imagen: F. Parra

La historia del mueble señala a los egipcios como los primeros maestros en la creación artesanal de mobiliario hecho en madera. En concreto, gracias a las cámaras mortuorias de sus pirámides se ha podido conocer un valioso legado de muebles de madera realizados hace 47 siglos, descubrir algunas de las técnicas empleadas por sus artesanos y las variedades que solían utilizar. Las más usadas habitualmente eran el cedro, el ciprés, el fresno y el boj.
Sillas, sillones, camas, bancos
… Eran bellos diseños de madera que curvaban por medio del calor para obtener formas cúbicas de gran sobriedad y sin embargo ejecutados con una gran elegancia. Todo parece indicar que los ensambles de estas piezas eran un trabajo fino y delicado por caja y espiga, sin recurrir apenas a clavijas de madera.
muebles antiguo Egipto

Imagen: National Greographic

Pintura mural en la tumba de rekhmire en la que se ve a un carpintero haciendo una silla.

Desde entonces hasta ahora no ha faltado a la cita ni un solo año convencido del valioso papel que desempeña este encuentro para dar visibilidad a una disciplina que se ha ido recuperando y evolucionando introduciendo procesos técnicos complejos, pero sin perder su alma artesana. Además, esta evolución ha dejado claro que el universo del torno no solo es un oficio tradicional vivo. Cada vez es más valorado como una afición con infinidad de virtudes por su capacidad tan inspiradora y transformadora; convertir una pieza de madera mientras gira en el torno en un objeto artesano único además de bello.

muebles egipcios
muebles de madera egipcios

Imágenes de izquierda a derecha y de arriba a abajo: National Greographic 

  1. Arqueta decorada descubierta en la Tumba de Kha. 
  2. Cama encontrada en la Tumba de Kha en Deir el Medina.
  3. Arqueta para guadar usehbtis descubierta en la Tumba de Kha en Deir el Medina.
  4. Silla de madera que perteneció al Escriba Reniseneb.
muebles de madera egipcios
muebles de madera egipcios

Como su papel estético era crucial, lo habitual es que fueran pintadas con tintes pigmentados, o revestidos de finas capas de oro o plata cuando pertenecían a grandes personalidades, dignatarios o reyes. El ajuar funerario encontrado en la tumba de la reina Hetheperes es la colección más antigua de la que se tiene constancia física, diseños de madera sofisticados por su acabado a basa de finas capas de oro.

Cinco tipos de maderas muy demandadas en los talleres de carpintería

Los muebles actuales han dado un salto de gigante en diseño y calidad pero su esencia es la de siempre; maderas extraídas de una gran variedad de árboles existentes en la Tierra. Sus particularidades son idénticas a ellos (las vetas, el nivel de dureza, el color, etc.), algo así como su sello de identidad, lo que les define y la razón por la que carpinteros, ebanistas y profesionales de esta industria deciden escoger infinidad de tipos para la fabricación de sus muebles. Siempre empleando herramientas manuales para carpintería de calidad y las piedras de afilado necesarias para su óptimo mantenimiento.

muebles de madera

Imagen: Tima Miroshnichenko

Son maderas duras o maderas blandas y esta diferenciación es el punto de partido cuando necesitan decantarse por alguna especie en particular porque marca sus aspectos técnicos y estéticos más importantes. Uno de ellos, que sean más recomendables para exteriores o espacios interiores. Las llamadas duras proceden de árboles como el arce y el castaño y por tanto son muy resistentes y a la vez más caras al tratarse de especies de crecimiento lento. Mientras que las blandas se extraen del pino y el abeto, entre otras variedades de crecimiento más rápido, y son maderas más económicas que permiten fabricar un mobiliario más rentable.

muebles de madera de pino

Imagen: lil-artsy

1. El placer de trabajar con Pino

Muy fácil de encontrar en España al ser una variedad común en Europa Central, es una madera fácil de trabajar, inconfundible por sus tonos claros, que se convierten en miel al ser sellada. Es una de las favoritas de carpinteros y ebanistas por su versatilidad, ya que permite crear infinidad de soluciones con texturas muy uniformes: paneles, molduras y toda clase de muebles. Otra de sus ventajas es su rentabilidad económica y su valor sostenible, pues es un árbol de fácil repoblación.

2. Abeto, el rey de los muebles naturales

Muy fácil de encontrar en España al ser una variedad común en Europa Central, es una madera fácil de trabajar, inconfundible por sus tonos claros, que se convierten en miel al ser sellada. Es una de las favoritas de carpinteros y ebanistas por su versatilidad, ya que permite crear infinidad de soluciones con texturas muy uniformes: paneles, molduras y toda clase de muebles. Otra de sus ventajas es su rentabilidad económica y su valor sostenible, pues es un árbol de fácil repoblación.
muebles de madera

Imagen: Medhat Ayad

muebles de madera

Imagen: Andrea Davis

3.Cedro, una variedad modélica para exteriores

Inconfundible por su tono rojizo, su grano suave y su agradable olor a naturaleza, la variedad roja occidental es la más conocida en el mundo de la carpintería. Gracias a su dureza, solidez y capacidad para no descomponerse en ambientes húmedos, es una de las preferidas para muebles de jardín a un precio moderado. Cualidades también muy valoradas en interiores que necesitan mobiliario muy todoterreno ante la presencia de niños y mascotas. Y para otros usos que no son propiamente decoración y hogar, como la fabricación de juguetes.

4. La elegancia innata del Nogal

Esta madera noble está considerada una de las mejores, ideal para la ebanistería. Lo correcto es distinguir entre 30 tipos distintos. Hay nogal europeo, americano y tropical, propio de Centroamérica. Gracias a ello, su riqueza cromática va desde los tonos chocolate y morados, a matices más amarillos, y sus características vetas la convierten en un material natural de lo más elegante. Al ser una madera dura resulta cara, pero sus interesantes prestaciones hacen que los profesionales no renuncien a ella para infinidades de trabajos porque, además, es posible encontrar tablones de gran formato. Desde muebles, armarios y elementos torneaos con herramientas especiales para esta técnica.
muebles de madera

Imagen: Cup-of-Couple

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5. Haya, una candidata infalible para mobiliario interior

Extendida por toda Europa, dentro de las maderas duras es la más asequible. Además, sus cualidades en cuanto a elevada resistencia, dureza  y flexibilidad la convierten en una excelente solución para fabricar mobiliario de interior, con una estética un tanto vintage por su patrón de vetas de toques grises y sus tonos amarillos-rojizos (a medida que envejece se vuelve más oscura). Nada recomendada para espacios exteriores porque es sensible a hongos e insecto, en cambio es una opción apreciada para la creación de instrumentos musicales.

Retos cumplidos en busca de un confort innovador

La madera no deja de sorprender y superar nuevos retos. Es un material natural que sigue haciendo posible la fabricación de muebles donde se exploran soluciones innovadoras para dar un paso más en ergonomía y confort. Un ejemplo de ello son las sillas y sillones de la colección Sitskie Furniture, hitos del diseño interior por su estudiada ergonomía.

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Muebles modernos que su creador, el diseñador Adam Friedman, construye mediante piezas de madera maciza de roble o de nogal capaces de adaptarse por compresión a la curvatura natural del cuerpo humano. Sin duda una forma inusual de lograr que el asiento aumente su comodidad, pero no por ello eficaz y original, pues la pieza adquiere movimiento. Estos muebles se ajustan al cuerpo como si se tratara de otro material más mullido y acolchado ofreciendo un nivel de bienestar especial en contacto estrecho con la madera maciza.

La curvatura de la madera en muebles de formas orgánicas también es ya una realidad, como lo demuestran algunos trabajos de Matthias Pliessing, transformados en piezas inéditas que no dejan de evolucionar técnicamente a través de la flexión por vapor; una técnica usada por vez primera para la construcción de cascos de barcos.

La madera natural, ya sea presente en los muebles que nos rodean o en nuestras grandes aficiones quizá recién descubiertas, como tallar piezas con maderas ya cortadas, siempre ha sido un material muy ligado al hombre. Su uso responsable y sostenible es el camino para lograr que este vínculo perdure muchos más años.