TMDC. Un templo para la fabricación

TMDC. Un templo para la fabricación

TMDC. Un templo para la fabricación

¿Es posible que un espacio de 5.000 metros cuadrados industriales sea capaz de dignificar a la figura del fabricante? Dar vida a un lugar de trabajo único, bello, donde las personas practican oficios minoritarios, vocacionales porque aman hacer con las manos. Algunos estudiaron en su día ingeniería, diseño o arquitectura y en TMDC han cumplido su sueño porque es un lugar de encuentro para amantes de lo tangible y de las herramientas. Un verdadero templo para quienes apuestan por la fabricación local y cercana de donde nadie quiere irse.

De taller soñado a taller real

TMDC<br />

Imagen: Roberto Feijoo

Para un carpintero, un herrero o un artesano, no hay nada mejor que trabajar en un taller y hacerlo con las manos, impregnándose de polvo y con el ruido de las herramientas y la maquinaria como sonido de fondo. Pero pensar en su espacio de trabajo casi siempre implicaba pensar en sitio pequeños, escondidos y un tanto lúgubres. Todo esto ha cambiado desde que TMDC (Taller para la Materialización y Desarrollo de Conceptos) nació hace siete años en Barcelona.

Un taller de generosas dimensiones, con una luz natural privilegiada que promueve trabajar de forma comunitaria, compartiendo problemas propios de los fabricantes y artesanos, accediendo a todo tipo de herramientas y maquinaria. Aunque lo más valioso de este proyecto ha sido imaginarse cómo debería ser el taller de sus sueños para cualquiera de estos profesionales y haberlo hecho realidad en un periodo de tiempo relativamente corto. Porque eso es justo lo que ha sucedido, cada vez se parece más a lo imaginado. TMDC es un templo donde trabajar con la madera, el plástico y el metal.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Desde sus inicios su objetivo ha sido ayudar a los que empiezan en el universo de la fabricación a pequeña escala, defendiendo a capa y espada el kilómetro cero, y también a los que poseen su propio taller-negocio y sin embargo necesitan una maquinaria disponible en sus naves. O bien precisan en un momento dado de unas instalaciones más grandes para proyectos puntuales de mayor envergadura. Las puertas de TMDC están abiertas a un ecosistema de personas y profesionales de lo más plural.

Un lugar para fabricar sin límites

El despliegue y formato de trabajo que un fabricante o un diseñador descubre al acudir a TMDC no deja nada al azar. Por un lado comprende una zona de montaje, equipada con bancos de trabajo de uso flexible, herramientas de mano y maquinara eletroportátil (la mayoría del fabricante alemán Festool). Junto a ella dispone de un área de mecanizado; es donde se encuentra la carpintería industrial, una zona CNC con fresado, láser, plasma, impresión 3D de gran formato y repujados. Además de una cabina de pintura.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Para los profesionales que ya poseen una pequeña producción TMDC ha concebido una zona de espacios fijos. Y por último, la zona de proyectos; una nave pensada para los que necesitan un espacio muy concreto puntualmente, por lo general para llevar a cabo trabajos más grandes de los que realizan normalmente.

En solo siete años ha vivido un crecimiento espectacular gracias a su traslado a la zona industrial de la Verneda desde hace cinco. Pero al principio su novedosa idea de coworking aplicada a un taller de fabricación solo contaba con unos 60 metros cuadrados y apenas unas cuantas herramientas de carpintería de calidad (cepillos de carpintero, gubias, etc.) Los artífices del proyecto se encargaron de todo; desde diseñar los interiores y el mobiliario de oficina, a concebir un innovador concepto de taller abierto y compartido.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Las ideas del proyecto estaban claras desde el principio y no han variado lo más mínimo; facilitar el trabajo de una forma flexible en un taller dotado del equipamiento necesario para fabricar con una infraestructura precisa y accesible. Si de algo eran conscientes sus co-fundadores es de que no siempre es posible invertir en la la máquina precisa, por mucho que marque la diferencia entre obtener resultados de fabricación efectivos o no.

Para ellos era prioritario ofrecer a estos profesionales una maquinaria que por lo general solo se encuentra al alcance de las grandes empresas. Y de ese modo promover una fabricación descentralizada, local y, por supuesto, de calidad.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

La experiencia en la Verneda

Con cinco años recién cumplidos en la Verneda, sus miles de metros cuadrados han permitido crecer, expandirse, alejarse de las zonas más cool de Barcelona y de la dichosa gentrificación. Este entorno, un enclave límite entre la urbe y las áreas industriales, era perfecto para que TMDC iniciara una nueva etapa. Justo en la que se encuentran ahora mismo, con cuatro nuevas naves en proceso de rehabilitación.

TMDC

Imagen: Roberto Feijoo

Lo primero que hicieron fue rehabilitar el espacio, unos almacenes propios del pasado industrial de la ciudad que llevaban años cerrados. Pero se hizo mediante una intervención mínima y reutilizando los materiales constructivos. Así no ha perdido identidad, su huella industrial sigue ahí. Si hay que describirlo brevemente, toca decir que sus instalaciones rebosan luz natural, son amplias, están bien estructuradas, disponen de la maquinaria que siempre quisieron tener… Y además emite una energía alucinante que sus miembros destacan.

En TMDC el sentido de comunidad llama la atención, está en el ambiente de este pequeño universo, isla, pueblo… Así lo definen sus integrantes, encantados con el concepto de autosuficiencia que se ha generado en este sitio; prácticamente todo lo que hay se ha hecho entre sus muros. Desde la cocina a la terraza, el patio, la cantina que están construyendo… Por cierto, los jueves hay barbacoa y pizzas sagradas.

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Imagen: Roberto Feijoo

Es difícil reunir a gente con perfiles profesionales y orígenes socioeconómicos tan dispares como los que se ven aquí. Quizá si no compartieran su amor por hacer con las manos nunca se hubieran conocido. La transversalidad va de un extremo a otro, ha unido edades muy distintas y en definitiva a una diversidad de personas que fomentan la ayuda y el apoyo constante.

Los miembros y sus trabajos; una aventura enriquecedora

El balance en la Verneda de estos cincos años no puede ser más positivo y enriquecedor. Sobre todo desde el lado humano porque la gente que apuesta por TMDC es de lo más inspiradora. Como dice Pedro, uno de los co-fundadores, las personas que acuden aquí aportan, todo lo generado es bastante extraordinario. La magia surgida seguro que tiene que ver con la variedad de sus miembros y la comunidad tan singular que conforman.

Xavi (@delmon_bcn) se ha creado un entrepiso cien por cien reciclado, sin comprar madera, todos los materiales son recuperados.

Xavi (@delmon_bcn) se ha creado un entrepiso cien por cien reciclado, sin comprar madera, todos los materiales son recuperados.

Amantes de los oficios de siempre y sus vocaciones, artistas experimentando con materiales, profesionales de otros campos y aficionados con hobbys manuales. Un día cualquiera en este templo industrial ves carpinteros, pintoras, herreros… Junto a diseñadores y estudiantes en pleno proceso creativo o fabricantes llevando a cabo procesos estructurados. Sin olvidarnos del vecino que acude porque necesita arreglar un objeto o hacer algo, ni del ejecutivo que concibe pasar por aquí como una terapia de la más eficaz para combatir el estrés.

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Julian Manzelli @chu_doma es un artista visual que explora las fuerzas orgánicas en sus trabajos. Desde que utiliza el torno de madera ha logrado experimentar diferentes mecanizados dando vida a piezas que adquieren forma de torres y dispositivos.

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WikiHousing (@wikihousing) es un proyecto emocionante en el que se han implicado más de 90 personas. Un prototipo de 50 m2 a escala 1.1 de una vivienda real construido con paneles totalmente desmontables y reutilizables para la construcción de wikiviviendas, dirigido a personas de entre 18 y 30 años residentes en Barcelona y sensibilizados con el derecho a la emancipación.

Para cualquiera de ellos, formar parte de TMDC y trabajar en un co-taller como él ha supuesto un antes y un después en su forma de entender y aventurarse en el mundo de la fabricación. O no, porque su meta solo sea encontrar en este lugar a profesionales que le fabriquen, tal vez un mueble para casa. Algunos señalan que es un punto de encuentro donde poner en común problemas afines, hablar el mismo idioma. Otros destacan su capacidad para convertirse en un entorno de emprendimiento y experimentación, apoyando y dando consejo si lo pides.

Y para muchos es, ante todo, ese lugar de oportunidades donde  todos queremos estar para aprender mucho de las personas y a la vez aportando. Pero desde luego, si hay algo que las une y las identifica es su amor por realizar con las manos y disfrutar del proceso.

Guillermo Rodríguez, una historia de seducción con la madera

Guillermo Rodríguez, una historia de seducción con la madera

Imagen: Guillermo Rodríguez

Este artesano de la ebanistería se considera un novel en su oficio porque como se suele decir, acaba de llegar a él a pesar de su trayectoria meteórica con su proyecto Taller Belluga. Su amor por este material le viene de niño, aunque no haya carpinteros en su familia y hasta hace nada su profesión fuera la fotografía. Pero en plena pandemia se reencontró con la madera cambiándole la vida y despertando en él una pasión sin límites. Sus muebles y objetos de autor sorprenden por su belleza y llamativa rigurosidad y aspiran a perdurar en el tiempo.

Finca Belluga: el lugar donde empezó todo

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

La historia de Guillermo Rodríguez y su pequeño taller de carpintería es una historia cargada de emotividad y bellos recuerdos porque está situado en un lugar muy especial para él; una finca familiar en medio del campo llamada Belluga donde ha sido muy feliz con los suyos. Qué mejor manera de iniciarse en este oficio, rodeado de valiosos recuerdos que de alguna manera han dado sentido a su nuevo rumbo vital y profesional como ebanista artesano.

Gracias a su padre, artista escultor, descubrió la madera cuando era un niño y quizá sin saberlo se enamoró de ella para siempre. “Me fascinaba su taller, tengo el recuerdo de tocar sus herramientas cuando él descubrió la madera y dejó la piedra porque se enamoró de ella. Incluso construyó un violín para mi hermana porque en casa tocábamos instrumentos de cuerda”, comenta.

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Después de un largo paréntesis en los que la vida le llevó por otros derroteros profesionales ejerciendo la fotografía en Madrid y otras ciudades, Guillermo se reencontró con este lugar tan cargado de simbolismos. En él decidió instalarse, montar su taller para recuperar su relación con la madera y experimentar la satisfacción de crear algo con las manos. “Empecé a realizar cucharas de madera” confiesa.

Desde ese momento para él ha sido vital formarse con profesores como Sebastián Mateu y Germán Peraire, así como no dejar de estudiar a los mejores y ver tutoriales de grandes maestros ebanistas de la talla de Hernán Costa y sus explicaciones magistrales sobre cómo debe realizarse una cola de milano. Guillermo es un autodidacta en constante aprendizaje y siente un gran respeto por lo que conlleva ser ebanista. Le cuesta pensar que lo es porque a nivel formativo se considera casi un iniciado. “La ebanistería se estudia siempre, la puedes complicar todo lo que quieras”, concluye.

Un ritmo de trabajo pausado y minucioso

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Cuando Guillermo afronta crear una pieza de madera maciza, siempre la concibe como una obra singular con un diseño propio de autor donde hay mucho de él. Y el tiempo invertido en este proceso creativo no cuenta porque se siente cómodo con una línea de trabajo pausada, que le permite recrearse en cada detalle, utilizar ensambles y uniones hechos mediante técnicas de siempre o contemporáneas.

Además, es su manera personal de devolver la deuda que, a su juicio, un oficio como este tiene con la naturaleza, con el árbol. “Algo que ha tardado tanto en crecer, poder dedicarle todo el tiempo necesario para construir un mueble o un objeto… es lo justo”, argumenta. Por eso hacer un gabinete con cajones le supone tres meses de trabajo con fines de semana incluidos. Para este carpintero novel cada mueble es una aventura que no sabes cuando finaliza.

Otro de los atractivos que encuentra trabajando con una materia prima así es que sea un material tan cambiante y vivo. Le obliga a tener que amoldarse a ella, valorar cómo se va a mover, tener en cuenta lo mucho que le afecta la humedad, e incluso cómo ha sido cortada es determinante.

Como todo ebanista, también posee un listado de maderas favoritas. Confiesa sentir debilidad por el cerezo, el roble, el arce y, por supuesto, el nogal: “es impresionante trabajar con él y tampoco he podido resistir usar ébano”, afirma. En general le gustan mucho las variedades europeas y americanas y en cambio le cuesta trabajar con las tropicales.

Si hay algo que le resulta muy motivador es ver cómo actúa la luz natural sobre ellas al manipularlas en el taller. Por ejemplo, nos cuenta que una superficie de arce rizado es fascinante según cómo sea iluminada por la luz, la pieza se vuelve tridimensional. Para alguien tan visual como él contemplar momentos así es un verdadero privilegio.

ebanisteria

Imagen: Guillermo Rodríguez

Muebles que pasan de generación a generación

Aparadores, mesas, cajoneras, armarios de pared, joyeros o cajas. Las creaciones en madera maciza de Guillermo conforman una amplia familia de creaciones que rozan la perfección. Son diseños únicos, equilibrados al máximo y cada uno de sus detalles suman belleza e identidad. Estéticamente hay algo de líneas nórdicas y japonesas en ellos aunque sus formas terminan siendo más clásicas.
muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Le inspiran muchísimo y sigue de cerca el trabajo de maestros carpinteros como Kenji Suda, G. Nakashima, Kristian Frandsen o Beatriz Zuazo e Israel Martín en España. También confiesa tener debilidad por el mid-century en general. Aún son muchos los retos nuevos que le quedan por afrontar, siempre afianzando lo conocido, y avanzar en ciertos campos de la ebanistería le permitirá cumplir algún que otro sueño, como construir una silla. “Tengo muchísimas ganas, me gustaría que fuera sutil en las líneas y con el punto justo de robustez”, detalla.

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Los muebles de madera maciza que Guillermo idea, diseña y hace como el artesano que es, son el resultado de un trabajo largo en el tiempo y meticuloso. Pasa muchas horas con estas piezas, establece un vínculo con ellas y están concebidas para perdurar. Su objetivo es ofrecer al cliente algo especial, un mueble hecho para que ocupe un lugar importante en sus vidas.

“Es muy bonito que los muebles tengan una historia detrás, que puedan pasar de una generación a otra” comenta. Pero su venta no siempre es fácil porque obliga a tener claro que es importante apostar por menos y mejor en la equipación de los hogares. Un reto que implica reeducar y concienciar a las personas. Esa es su visión porque, como él dice, no se ve trabajando en una gran cadena.

Herramientas manuales, pasión incondicional

En el taller de Guillermo Rodríguez las herramientas manuales son las protagonistas y reconoce sentirse especialmente bien en contacto con ellas. Aunque no le da la espalda a la tecnología y a la maquinaria, siempre que la puede evitar la evita, sin importar que eso suponga invertir mayor dedicación. Para él lo ideal es encontrar el equilibrio entre ambas, pero un equilibrio singular donde el 60 por ciento del trabajo es manual y el 30 por ciento con maquinaria.

Cree que un proyecto de ebanistería íntegramente a mano exige una destreza y rapidez solo al alcance de algunos maestros que para él son verdaderos referentes, como Israel Martín. Y a nivel sensorial, está convencido que las herramientas manuales aportan mucho más. “El contacto que experimentas cuando trabajas con ellas no te lo da una máquina y además ésta precisa un mantenimiento más complejo”, asegura.

ebanisteria

Imagen: Guillermo Rodríguez

Pero también es consciente de que seguir avanzando implica familiarizarse con nuevas herramientas, como por ejemplo la fresadora. Dentro de su propia evolución y continuo aprendizaje llegará su momento con ella y el nuevo reto superado le permitirá afrontar diseños más curvos o redondeados.

Puestos a elegir de todos estos utensilios los cepillos manuales de carpintero le hacen especialmente feliz, casi como un niño cuando se adentra en una juguetería. Y siempre que viene a Madrid, procura escaparse por Comercial Pazos para ponerse al día en herramientas manuales de carpintería, descubrir los últimos modelos y hacer alguna que otra nueva adquisición. En este negocio experto puede encontrar una amplia oferta con marcas líderes naciones e internacionales:

Herramientas manuales para carpintería: desde formones occidentales y japoneses, a martillos, cajas de ingletear, sierras y serruchos occidentales y japoneses, etc.

Cepillos manuales de carpintero: incluye cepillos de ebanista, metálicos, de madera, etc.

Maderas cortadas: desde maderas cortadas y listas para ser usadas, a filetes de madera, grecas y motivos de marquetería.

Un mundo a favor de la madera

Guillermo no concibe su proyecto de vida y este oficio que tanto le da sin un uso responsable de la madera. La selección de variedades que utiliza tienen certificado de origen gestionado responsablemente porque está concienciado de lo importante que es trabajar con maderas certificadas para salvaguardar el planeta. Y en esa misma dirección, de la necesidad de reutilizar y aprovechar los residuos generados en talleres de carpintería como el suyo.

Es optimista acerca del futuro de la ebanistería: “Aunque el consumo está muy integrado, las  personas cada vez tienen más ganas de estar rodeadas de madera, de que las cosas perduren y de conocer a los artesanos que las han hecho. Incluso tomarse un café con ellos”, concluye.

muebles artesanales

Imagen: Guillermo Rodríguez

Siempre aprendiendo, absorbiendo conocimientos de los que manejan con maestría este oficio y sabiendo que la práctica del día a día también es aprendizaje. Así se ve este hombre tranquilo y alejado de la palabra los próximos años, ilusionado con la idea de que esta etapa tan bonita como ebanista que está viviendo dure mucho más.

www.guillermorodriguez.com

El universo del torno y su alma de oficio

El universo del torno y su alma de oficio

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

Al universo del torno se llega como un oficio tradicional heredado de generación en generación o como una afición que despierta dentro de quien la descubre un vínculo con la madera repleta de sensaciones y posibilidades artísticas. Un hobby (casi) adictivo para todas las edades. El XXIII Encontro Internacional de Torneiros da Madeira en Galicia es la prueba palpable de que en esta disciplina caben grandes maestros consagrados, amateurs expertos y niños que empiezan a dar sus primeros pasos tras haberla aprendido de sus progenitores. Una disciplina con alma artesana que reivindica su lugar en el mercado actual.

Galicia: el lugar donde nació el universo del torno tradicional

encontro de torneiros

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

Cada año Xermade (Lugo) se convierte en la capital internacional de la tornería en madera gracias a la iniciativa Encontro Internacional de Torneiros da Madeira, que ya va por su vigesimotercera edición. Toda una referencia para maestros, aficionados y profesionales. La gran convocatoria a nivel nacional que ha servido de guía para otros encuentros creados posteriormente con similares inquietudes, como los de Pravia y Villafames.

Sin el apoyo incondicional de negocios como el de Comercial Pazos esta iniciativa no hubiera llegado tan lejos. Jesús Pazos creyó en ella desde el minuto uno, cuando nació en Artesán de A Fraga hace 20 años, aportando su grano de arena en recuperar un oficio como el universo del torno, cien por cien arraigado en la cultura y gastronomía gallegas. Solo hay que pensar en las primeras tablas de madera de pulpo creadas por viejos maestros del torno para entender las raíces tan profundas que encuentra este oficio en tierras gallegas.
encontro de torneiros

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

Desde entonces hasta ahora no ha faltado a la cita ni un solo año convencido del valioso papel que desempeña este encuentro para dar visibilidad a una disciplina que se ha ido recuperando y evolucionando introduciendo procesos técnicos complejos, pero sin perder su alma artesana. Además, esta evolución ha dejado claro que el universo del torno no solo es un oficio tradicional vivo. Cada vez es más valorado como una afición con infinidad de virtudes por su capacidad tan inspiradora y transformadora; convertir una pieza de madera mientras gira en el torno en un objeto artesano único además de bello.

Las diferentes escalas de dificultad que admite esta disciplina de la carpintería es otra de sus grandes cualidades cuando alguien se siente atraído por ella. Comercial Pazos ha sido testigo de ello en más de un cliente, que se inició en él haciendo sencillos bolígrafos y ya se atreve con trabajos de modelismo. Y, por supuesto, si hay que destacar un gran atractivo es su inmediatez, lo relativamente fácil que resulta hacer un objeto bonito y bien resuelto en el primer trabajo. Y eso anima a seguir aprendiendo y disfrutando del universo del torno.

Capital internacional de la tornería y mucho más

Intercambiar experiencias, ponerse al día en técnicas, compartir vivencias y hacer nuevos amigos. Son los anhelos que este encuentro gallego se propone en cada edición, siempre con un brillante elenco de grandes maestros artesanos de los que seguir aprendiendo. Este año han acudido más de 4.000 personas, un éxito de asistencia que celebran desde la Asociación da Amigos de Madeira de As Pontes y el Concello de Xermade. Y el éxito también ha sido evidente en el número de participantes y en el repertorio de piezas exhibidas; cerca de 80 torneros(superando las expectativas) y más de 800 objetos de todo tipo.

encontro de torneiros

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

Son artesanos del torno procedentes de distintos puntos de España y de Europa, la mayoría fieles a esta cita para hacer ver con sus demostraciones impecables que esta disciplina cautiva. Bellos objetos con la madera como protagonista donde tienen cabida desde piezas tradicionales de sello artesano, a diseños modernos que confirman su evolución mediante técnicas novedosas. Verdaderas obras de arte.

El francés Jean Claude Charpignon, un tornero muy metódico, el británico Stewart Furini, un maestro de lo más imaginativo, el gallego Lolo Castro, el maestro español por excelencia y el malagueño Paco Boyero, experto en el manejo de resinas, han sido los cuatro relatores de este año que han vuelto a enamorar con su virtuosismo en sus respectivas demostraciones.

encontro de torneiros

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

encontro de torneiros

Jean Claude Charpignon

encontro de torneiros

Stewart Furini

Paco Boyero y Lolo Castro, dos talentos que emocionan

Si hay un maestro tornero en España con mayúsculas es Lolo Castro. Su control de las herramientas y de la madera es un espectáculo que se capta solo con verlo trabajar un minuto. Por algo ha recibido el Premio Trayectoria 2018 en los Premios Artesanía de Galicia. Nacido en As-Pontes, este artesano cumple un papel clave en el encuentro como divulgador y transmisor de este oficio para dar paso a las nuevas generaciones.

Pero nadie quiere perderse su destreza con las herramientas autóctonas, como la llerga, que él mismo se encarga de mantener con un perfecto afilado, para dar vida a piezas torneadas de madera impecables en belleza y calidad. Como gran artista que es, puede decirse que es capaz de tornear de oído y sin que el sentido de la vista sea necesario.

encontro torneiros

De izquierda a derecha, Lolo Castro, Jean Claude Charpignon, Francisco Boyero y Stewart Furini

Francisco Boyero, químico de profesión, cada vez disfruta más del universo del torno gracias a su jubilación. Es un habitual de este encuentro (lo conoció por internet) y desde que descubrió todo el potencial del torno con su primera creación, una lámpara, el flechazo va en aumento. Considera que el mundo del torno está en constante evolución, se incorporan nuevas técnicas, surgen nuevas herramientas, nuevos acabados… A él le encanta investigar, probar otros métodos y materiales, como las resinas, capaces de aportar color y efectos decorativos novedosos sobre la madera. Entre sus favoritas, el fresno, el haya y el olivo.

Comercial Pazos, un negocio experto en la madera fiel a la cita

Otro distintivo del Encontro Internacional de Torneiros da Madeira son los negocios veteranos que creen en él. Sería difícil imaginárselo año tras año sin la presencia de Comercial Pazos, experto en la madera y maquinaria especializada desde 1950. Su dilatada experiencia empresarial es clave. Pero también su ilusión en seguir apoyando esta iniciativa para acercarla al público en general y continuar promoviéndola entre aficionados y profesionales.

comercial pazos

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

Por esta razón, su stand es una parada obligada para los que acuden al encuentro; además de descubrir una oferta variada y de calidad de primeras marcas nacionales e internacionales del mercado en maquinaria y herramientas de torneado, también ocupan un lugar importante las demostraciones en directo de la mano de grandes veteranos, como Óscar Fontaneda.

comercial pazos maderas

Imagen: Comercial Pazos

Otro de los puntos fuertes para muchos visitantes y participantes es su extraordinaria oferta de maderas cortadas. Este año su gran stand ha contado con un repertorio de maderas indicadas para trabajos de torneado: por un lado, una completa selección de especies tropicales, y por otro variedades nacionales, como la partida de nogal español, que ya cautivó a más de un amante del torno en la edición pasada. Sin que pudieran faltar una selección de:

encontro torneiros

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

encontro de torneiros

Imagen: Encontro Internacional de Torneiros da Madeira

Mientras que llega la próxima convocatoria, una muestra itinerante por Galicia, Contornos, permite valorar y admirar la belleza y precisión de cada una de las piezas de madera torneadas ganadoras en cada edición. Es una bella forma de seguir dando visibilidad a este oficio tan artesanal y al talento creativo de sus autores, que aúnan innovación y tradición convencidos de que el universo del torno está vivo, evoluciona sin perder las técnicas descubiertas y perfeccionadas durante años por los primeros maestros.

El arte de la cuchillería y el afilado: al filo de lo imposible

El arte de la cuchillería y el afilado: al filo de lo imposible

El arte de la cuchillería y el afilado: al filo de lo imposible

Herreros y afiladores son dos oficios tradicionales ligados a la historia del hombre desde el descubrimiento del hierro. En España dos figuras muy populares arraigadas al medio rural gallego que han ido sorteando crisis y adaptándose a los nuevos tiempos hasta llegar al siglo XXI brillando con luz propia. Los trabajos de los maestros cuchilleros de vocación artesana no defraudan, se han adaptado a un mercado plural sin perder su identidad. Su éxito va ligado a un mundo del afilado que no deja de innovar en soluciones herramientas de factura impecable. ¡Te los presentamos!

Dos oficios complementarios en el mercado actual

José Manuel Galocha, el alma de la Feria de la Cuchillería de Madrid junto con sus otros dos socios fundadores, es el ejemplo fehaciente de que pocos oficios como el de herrero y afilador van tan de la mano. Es afilador de profesión con su propio taller de afilado y vaciado en Madrid pero confiesa tener su corazón dividido porque la forja le apasiona y cada vez le cautiva más este oficio que disfruta como un hobby. “Me encanta hacer cuchillos de forja por su plasticidad, la madera no tiene margen de error pero con la forja es posible cambiar las formas y luego está el contacto con el fuego”, afirma.
El arte de la cuchilleria y el afilado José Manuel Garocha
El arte de la cuchilleria y el afilado José Manuel Garocha
Imágenes: Virginia Serrano
Esta mezcla de sensaciones y gratificantes experiencias han despertado en él su vena más artística, materializada en diseños de cuchillos artesanales de cocina, caza o para colección donde entra en contacto con múltiples materiales: hueso, micarta, madera, etc. Pero sin renunciar a otro tipo de trabajos. Por ejemplo, la restauración de piezas de coleccionistas, desde cuchillos antiguos a espadas turcas que son verdaderas joyas.
El arte de la cuchilleria y el afilado cuchillo curvo
El arte de la cuchilleria y el afilado cuchillo largo
El arte de la cuchilleria y el afilado cuchillo hoja curva
El arte de la cuchilleria y el afilado cuchillo recto
El arte de la cuchilleria y el afilado cuchillo empuñadura curva

Imágenes: José Manuel Galocha

Para los maestros de la cuchillería como él, adaptarse a los nuevos tiempos, explorar otros materiales con idea de no quedarse atrás en este mundo sin renunciar a una manera de trabajar artesanal es la clave de todo. La fórmula que les ha permitido hacerse un hueco importante dentro de la industria del cuchillo.
El arte de la cuchilleria y el afilado Time Miroshnichenko fuego

Imagen: Tima Miroshnichenko

El arte de la cuchillería está vivo, entre otras razones, por la llegada de materiales que vienen pisando fuerte frente a los tradicionales ofreciendo estéticas más novedosas para un mercado moderno. Dentro del capítulo de las empuñaduras para cuchillos, José Manuel Galocha desvela que el mamut se ha puesto bastante de moda porque además de bello permite hacer infinidad de trabajos artísticos y sus imperfecciones resultan realmente bonitas a la vez que auténticas.

Una herramienta universal súper mejorada

Cuchillos de cocina, cuchillos japoneses, navajas de monte, navajas híbridas, espadas íberas,… Estos maestros del arte de la cuchillería ofrecen instrumentos de contrastada calidad a través de técnicas de siempre o tecnologías más complejas. Sorprende descubrir la versatilidad de algunos de sus diseños, modelos multiusos que dentro del mundo culinario se traducen en cuchillos “tres en uno” para simplificar las tareas en la cocina.
El arte de la cuchilleria y el afilado Tiham Ul Haq 3 cuchillos clavados en madera

Imagen: Tiham Ul Haq

El arte de la cuchilleria y el afilado 3 cuchillos color cobre

Imagen: Virginia Serrano

El mercado de estos maestros se consolida en la alta cocina, la hostelería y la alimentación y por supuesto, en el universo del coleccionismo como exclusivas piezas cada vez más reclamadas. Andrés Maldonado es un joven artesano de la forja en acero que desde niño soñaba con hacer espadas. Por eso en su taller lo mismo crea falcatas íberas hechas de una sola pieza con mango de madera de olivo, que cebolleros indios en acero de 2 mm de grosor o cuchillos de gran belleza plástica en las hojas por sus tonalidades cromáticas. Son el resultado de haber incluido cobre y níquel en el proceso de fundición mediante complejas técnicas que implican incorporar temperaturas diferentes a las del acero.

El arte de la cuchilleria y el afilado espadas de acero con empuñadura de madera

Imagen: Virginia Serrano

El arte de la cuchilleria y el afilado espadas de acero de damasco

Imagen: Virginia Serrano

Las hojas en acero Damasco continúan siendo el sello de identidad para muchos de estos maestros de alma artesanal porque la fuerza estética que aportan sus aguas decorativas es difícil de igualar, además de reforzar su resistencia y dureza. Un efecto parecido producen las hojas con soldadura de cobalto; de gran belleza cromática, este metal logra que la parte del filo se vuelva duro. Precisamente Pablo Tena, un artesano de la fabricación de cuchillos y navajas y gran conocedor del mundo del metal, ha incorporado esta técnica en algunos de sus últimos trabajos que se han podido ver en la última edición de la Feria de la Cuchillería en Madrid. No deja de perfeccionar su trabajo artesano con los filos porque el arte de la cuchillería es su vocación.
El arte de la cuchilleria y el afilado navaja

Imagen: Virginia Serrano

El afilado manual, un trabajo en sí mismo desde siempre

Pocos oficios hay tan antiguos como el del afilador. Su figura y su trabajo van ligados a la existencia del hierro y a toda una fabricación de piezas realizadas en dicho material que con el uso se desgastaban y era necesario volver a afilarlas con el tiempo. En cuanto a los orígenes de la piedra de afilar, ya en el Paleolítico el hombre primitivo golpeaba piedra contra piedra hasta conseguir dar forma a una herramienta con suficiente filo para sus tareas más rudimentarias.

Desde entonces, piedra y acero siempre han ido de la mano en todo proceso de afilado: el nivel de dureza de éste marca la dificultad al afilarlo y la duración del tiempo invertido para lograr un trabajo correcto y duradero. En España, los primeros afiladores como tales surgieron en Galicia (Orense) y al parecer se recorrían la península e incluso llegaron a emigrar a Europa y América.

Las ruedas que manejaban estaban fabricadas con piedras naturales de gran tamaño y difíciles de mover. Hacia 1860 surgieron las primeras ruedas portátiles y las piedras artificiales comenzaron a ser vistas como una interesante alternativa al poder ser más pequeñas. La llegada de la tecnología también revolucionó a esta profesión, apareciendo las primeras ruedas motrices. Desde entonces hasta ahora este oficio perdura porque la mayoría de las veces ha pasado de generación en generación, aprendiendo las técnicas a través de mucho años de práctica y experiencia por parte de sus precursores.

El arte de la cuchilleria y el afilado Dewang Wagh trabajadores

Imagen: Dewang Wagh

Esencial para trabajos muy variados

La tarea del afilado es esencial en trabajos muy diversos, ya sea a título profesional o particular. Gracias a él es posible mantener las herramientas en perfectas condiciones, evitar que se produzcan accidentes y optimizar los tiempos durante los procesos creativos. Comercial Pazos es líder en una extensa oferta de productos para el afilado manual entre los que destacan especialmente las piedras de afilado japonesas, con distintos tipos de grano:
  • Completa gama de piedras sintéticas al agua de doble grano de la marca japonesa Yasunari, recién incorporada a su oferta. Están disponibles en diversos gramajes: desde las más abrasivas, de 240/800, a 1000/3000, 3000/8000, 1000/6000, 2000/5000 y 5000/10.000 para los más exigentes.
Piedra sintética al agua 1000/3000 Yasunari
Piedra sintética al agua 1000/6000 Yasunari
Piedra combinada de afilado al agua Pfeil
  • Piedras de afilado al agua con tres caras, de la marca TopMan, con distintos gramajes. Cara gris, grano tosco de 250, para afilados iniciales; cara de color rosa, grano intermedio-fino de 1000 para afilados generales y cara blanca, grano fino de 4000, recomendada para acabados.
  • Piedras de afilado al agua de forma cónica, de TopMan. Conocidas en Occidente como King Tiger Sun, están especialmente recomendadas para afilar el interior y exterior de las gubias curvas. Disponible en dos granos: 180 color verde y 1000 color amarillo.
Piedra de afilado de 3 caras Topman
Piedra de afilar japonesa cónica Topman
Son soluciones para alargar la vida de muchas de nuestras herramientas. Al igual que ocurre con los kits de afilado para formones y gubias de torno, los dispositivos para afilar cuchillos largos y la afiladora al agua T-8 de la firma Tormek. Una gran familia de productos por descubrir.
Carpintería y herramientas japonesas: el arte milenario de trabajar la madera

Carpintería y herramientas japonesas: el arte milenario de trabajar la madera

En Japón, la carpintería en madera es un arte ancestral ligado a una filosofía que no caduca: lo creado debe perdurar para siempre porque así es como se da una segunda vida a los árboles. Un oficio cada vez más admirado y venerado en Europa por ebanistas, carpinteros y apasionados de este material. Sus técnicas heredadas y herramientas japonesas aportan una precisión inequívoca y nos hablan de otra manera de trabajar, sin prisas, amante de los detalles y donde el bien más preciado se optimiza mediante ensambles admirables.

Imagen: Christiano Sinisterra

En armonía con el entorno y virtuosos de sus herramientas japonesas

Los conocimientos ancestrales que aplican en sus trabajos los shokunin, los carpinteros japoneses, son una herencia impagable que han ido adquiriendo de generación en generación. Un valioso legado de complejas técnicas perfeccionadas con el paso del tiempo, junto con herramientas japonesas manuales que plantean otra forma de relacionarse con la madera y una manera de trabajar en sus talleres que nada tiene que ver con lo conocido en Occidente; sentados en el suelo, en vez de erguidos, y en calma.

Imagen: Ono Kosuki

Esta posición implica realizar menos esfuerzo para el carpintero, establecer una relación más natural con estas herramientas tradicionales japonesas, pues cortan haciendo el movimiento de tracción y no el de empuje. Una singularidad que lo marca todo y conlleva que el afilado de sus hojas sea una tarea casi sagrada, un verdadero ritual riguroso para el cual los maestros emplean infinidad de piedras de afilado hidratadas con agua.
Pero el verdadero sello de identidad de esta carpintería ancestral es su método de unión sin tornillos, tan solo con elementos propios de este noble material, como si fueran complicados rompecabezas donde todo al final acaba encajando con una precisión sorprendente y, a veces, sin necesitar encolado. Sin que los trabajos pierdan solidez y durabilidad, pueden emplear infinidad de tipos de juntas, algunas sencillas y otras realmente complejas.

Imagen: Ono Kosuki

Dicen que los carpinteros japoneses son casi visionarios de la madera, pues saben ver más allá cuando tienen ante sí una pieza en bruto. Vaticinan qué parte puede ser de la raíz, cuál pertenece a las ramas, si el paso del tiempo terminará venciendo al tronco… Y su fin siempre es el mismo: fabricar un objeto, un mueble o una construcción que perdure a lo largo del tiempo y se encuentre en armonía con su entorno natural.

Técnicas que observan la naturaleza y el arte del keshōmen

Gracias a las herramientas japonesas específicas, esta carpintería se ha podido diversificar en distintas disciplinas, obteniendo siempre unos resultados técnicos en los trabajos cien por cien eficaces y delicados. El carpintero en Japón se vuelca exclusivamente en el arte de trabajar la madera y ello ha propiciado la existencia de diferentes perfiles profesionales perfectamente definidos: algunos se especializan en la fabricación de mobiliario, otros en artesanía en madera, hay maestros consagrados a la edificación (residencias, salones de té, etc.) y ebanistas dedicados a la construcción de templos y santuarios.

Imagen: Ono Kosuki

La naturaleza es una constante fuente de inspiración para estos maestros artesanos japoneses. A raíz de su trabajo de observación han ido dando forma a sofisticadas técnicas de carpintería tradicionales de ensamblaje que son un auténtico arte, aunque la mayoría complicadas de ejecutar por la dificultad que entrañan y el tiempo que precisan. Como okuriari, que se centra en mecanizar la madera hasta darle formas que encajan como puzles. O isukatsu, que imita las alas desplegadas de un ave y permite obtener la mayor resistencia posible. Sin olvidar la técnica milenaria kumiko (asociada a la era Asuka, 600-700 DC) consistente en unir desde muebles a edificaciones ensamblando cientos de diminutas piezas en patrones geométricos bellísimos de estética oriental. Cerca de 200 diseños que además representan un símbolo de la naturaleza.

Otra de las formas de demostrar su maestría es cuidando especialmente el tipo de corte a realizar para obtener la superficie decorativa más bella, la veta más impresionante (el llamado keshōmen). La madera serrada por cuarteo es uno de los métodos más caros y que más madera desperdicia pero, a cambio, cada lado del tablero sirve para ser lucido como la superficie más importante del trabajo o la construcción. De ahí que los maestros carpinteros suelan recurrir a él para zonas decorativas de la casa tradicional japonesa, como el tokonoma.

Herramientas del pasado en la carpintería actual

En la carpintería actual japonesa estas técnicas heredadas desde hace siglos no siempre están vigentes en el día a día por su dificultad. Pero continúan siendo un valioso legado a conservar. Muchas son recopiladas en libros que están considerados como auténticas biblias de consulta para ebanistas y apasionados de este arte. En concreto “Wooden Joints in classical Japanese Architecture” recopila algunos de los ensambles más complejos detallando su proceso.

Imagen: Ono Kosuki

Los carpinteros nipones manejan en su taller infinidad de herramientas japonesas con un nivel de personalización sorprendente. Es decir, podría decirse que cada tarea específica cuenta con una herramienta manual expresamente concebida para su misión. Han sido fabricadas con metales de elevada calidad (las aleaciones se evitan) y maderas tradicionales, la mayoría autóctonas y empleadas en buena parte de sus proyectos de ebanistería. Especies como el sugi (un género de conífera), akamatsu (pino rojo japonés), hinoki (falso ciprés) y keyaki, entre otras.

Un lugar en las carpinterías occidentales

Imagen: Alejandro Ramírez

Estas herramientas manuales japonesas empiezan a estar cada vez más presentes en los talleres de carpinterías occidentales como herramientas complementarias: su función es la misma y pueden ayudar a trabajar con mayor comodidad y eficiencia:

  • Herramientas japonesas para cortar: sierra japonesa o nokogiri, cuyo rasgo más característico es que no lo hace al empujar, sino al tirar. Hay infinidad de tamaños, formas y tipos, como la ryoba: su hoja es semiflexible y lleva dos lados dentados distintos para realizar diferentes tipos de corte.
  • Herramientas japonesas para acabados: cepillo japonés o kanna, que también se distingue por su manera singular de cortar, en el movimiento de tracción, y por incluir una cuchilla convexa y no plana. De nuevo es posible optar por diversos tipos, como el cepillo guillame o el de contrafibra, conocido como kiwaganna.
  • Herramientas japonesas de ensamblado: el martillo japonés, fabricado en acero laminado. En ocasiones los carpinteros realizan a mano sus empuñaduras para crear piezas únicas dignas de ser admiradas.
  • Herramientas japonesas de tallado: como el formón japonés hecho en acero, de nombre nomi, y que comprende una extensa familia.
  • Herramientas japonesas de marcado: algunas siguen siendo muy útiles para estos artesanos de la madera, sobre todo para los carpinteros que se dedican a la construcción de casas tradicionales. Por ejemplo, la herramienta de marcaje sumitsubo, el gramil o kehiki y el cuchillo japonés.

La herencia de los miyadaiku y las nuevas generaciones

Gracias a los carpinteros miyadaiku, Japón posee un extenso legado de templos, santuarios y casas aristocráticas de madera desde tiempos inmemoriales, sobre todo en Tokio y Kioto. Su aparición se vincula a la construcción del templo de Asuka, hace aproximadamente 1400 años. Era el comienzo de la tradición miyadaiku y actualmente se contabilizan en el país del sol naciente alrededor de 500 edificaciones que responden a dicha acepción.

Imagen: King Siberia

Aunque las construcciones actuales propias de esta tipología están sujetas a exigentes normativas y ritmos de trabajo más competitivos, estos maestros no han desaparecido. Su figura sigue siendo importante para garantizar un mantenimiento idóneo de ese valioso legado arquitectónico levantado mediante métodos milenarios para trabajar la madera. Las nuevas generaciones de la carpintería japonesa son conscientes del reto: alcanzar un delicado equilibrio entre las técnicas tradicionales del pasado y la creatividad necesaria para dar respuesta al estilo de vida moderno de hoy.